- Noboa y Urueta parecen bien en las prácticas
Gerald Hernández
El dominicano Joel Noboa depositó tres pelotas a las gradas del jardín izquierdo y el colombiano naturalizado italiano Luis Urueta roció el terreno a puras líneas.
Así se presentaron la mañana de ayer en las prácticas del Bóer en el Estadio Nacional los dos primeros jugadores que ha importado la tribu para la Liga Profesional.
“Espero aprovechar esta oportunidad y ayudar en el desarrollo de la Liga Profesional de Nicaragua”, dijo Urueta, un bateador ambidextro de 6’1 de estatura y con capacidad para jugar varias posiciones.
“Comencé mi carrera como receptor, luego pasé a los jardines”, señala el colombiano que estuvo en los entrenamientos del equipo olímpico italiano de beisbol.
A pesar que son de diferentes nacionalidades, Noboa y Urueta son muy buenos amigos. Esa relación nació cuando ambos pertenecían a la organización de Arizona en el 2002. Allí también conocieron a los lanzadores nicas Vicente Padilla y William Juárez.
Luego, Noboa fue canjeado a Montreal, donde jugó con el pinolero Ofilio Castro, a quien le augura un gran futuro.
Al igual que Urueta, Noboa se desempeña en varias posiciones, aunque del infield, y está dispuesto a jugar donde lo necesiten.
Los dos lograron escalar hasta Clase A y jugaron en el beisbol organizado hasta en el 2003. Urueta fue dejado en libertad por San Luis y Noboa por Montreal.
No obstante, se han mantenido en forma.
“Se ven fuertes estos ‘caballos’”, señaló un importante jugador nacional del Bóer.
Tanto Noboa como Urueta tienen una idea del nivel de la liga nicaragüense, lo que no sospechaban es que hay temblores frecuentes.
“Ese temblor (el de la madrugada de ayer) casi me obliga a llamar a Julio Sánchez (manager del Bóer) para cancelar el contrato y regresar a casa”, bromeó Noboa.