Elízabeth Romero
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Está en riesgo el “país más seguro”
Elízabeth Romero
Una ejecutiva de ventas de una empresa de caramelos abordó un taxi en Managua la tarde del 16 de septiembre, con la intención de dirigirse a su centro de trabajo en la zona del Siete Sur, pero al pasar por el Hospital Roberto Calderón, dos supuestos pasajeros hicieron parada al taxi, se montaron y cuando iban cerca de la Rotonda de Metrocentro los desconocidos sacaron armas de fuego y encañonaron al taxista y a la pasajera.
En la denuncia registrada en el Distrito Cinco de la Policía se establece que los ladrones apuntaron a sus víctimas con las pistolas y les despojaron de sus pertenencias.
Al taxista le arrebataron 500 córdobas y sus documentos. A Yelna del Socorro Arauz Murillo, la pasajera, le robaron 69 mil 57 córdobas –el dinero recaudado entre sus clientes–, más 600 córdobas de su propiedad, una tarjeta de crédito y documentos personales.
La Policía Nacional considera que Nicaragua es el país más seguro de Centroamérica y ese criterio lo comparten representantes de empresas privadas de vigilancia, aunque éstos reconocen que la violencia está aumentando en el país.
ESTADÍSTICA INCOMPLETA
El director del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Javier Pérez, considera que puede existir un subregistro de los delitos que ocurren en Nicaragua.
Pero el segundo jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía Nacional, comisionado Ángel González, argumenta que el subregistro generalmente ocurre con el delito menor, como las lesiones leves, problemas comunales, rencillas, hurtos menores, problemas vecinales, sobre todo en el campo.
Los delitos relevantes como homicidios, asesinatos y robos con intimidación, tienen un subregistro menor del uno por ciento, aseguró. Puso como ejemplo que durante el primer semestre del 2004 registraron 203 homicidios, que representan el 0.4 por ciento de delitos en general, y 624 violaciones que equivalen al 1.2 por ciento.
“Sólo en esas tres tipicidades, que son las más violentas, tenemos el 2.2 por ciento del gran total del delito a nivel nacional. Es un porcentaje muy pequeño para pensar que puede causar una alta percepción de inseguridad”, dijo González.
“Son cifras mínimas en comparación con Centroamérica, que es con quien nosotros establecemos esta relación”, añadió. El año pasado la Policía registró 97 mil 500 delitos, de los cuales el 6.8 por ciento fueron relevantes, como el robo con intimidación y muertes violentas.
“Mientras nosotros aquí hablamos de 300 muertes violentas en un año, incluyendo accidentes de tránsito (47 por ciento del total de muertos), en el resto de países (centroamericanos) estamos hablando de 500 y 600 muertes violentas”, alegó el funcionario policial. Otro argumento de González es que el 79 por ciento de los hechos violentos, que provocan la percepción de inseguridad, son cometidos por personas conocidas de las víctimas, ya sea familiares o vecinos; y el 83 por ciento los cometen bajo efectos del licor.
LA CIFRA OSCURA
En el primer semestre del 2004, la Policía nicaragüense recibió 54 mil denuncias, de las cuales 40 mil 800 constituyeron delitos. De éstos el 75.5 por ciento fueron resueltos, remitidos a los tribunales y se conoció a los autores.
De ese total 21 mil 700 casos fueron contra las personas y el resto contra la propiedad. González afirma que, con relación al año pasado, esos delitos disminuyeron en cuatro por ciento.
El subdirector de la Policía, comisionado general Francisco Javier Bautista Lara, en su libro Policía, seguridad ciudadana y violencia en Nicaragua, indica que Nicaragua presenta uno de los niveles de delincuencia criminal violenta más bajos de América Latina.
Sin embargo, señala que los delitos menores “suelen tener una cifra oscura”, que estima en 52 por ciento entre los delitos en general, muy próxima a la de países desarrollados donde es del 48 por ciento.
Bautista estima que en el 2003 la Policía conoció 97 mil denuncias por delitos varios y “es probable que pudieran haber ocurrido unos 105 mil hechos más, que no fueron denunciados, pero que suelen ser hechos poco relevantes como hurtos, amenazas, escándalos y pleitos.
“PAÍS IMAGINARIO”
Para el director del Cenidh, Javier Pérez, hablar de Nicaragua como país más seguro es hablar de “un país imaginario”, porque el tema de la seguridad ciudadana, en este caso, trasciende a la delincuencia común.
“Nicaragua es hoy un país víctima de redes internacionales de narcotraficantes, de redes internacionales de trata de personas, de traficantes de personas y es evidente que Nicaragua con su débil estructura de seguridad interna no está en capacidad de enfrentar esos nuevos retos que la delincuencia organizada internacional está planteando a nuestra sociedad”, sostuvo Pérez.
Considera que Nicaragua no cuenta con una política de Estado, mientras existe una pretendida sensación de seguridad que nos quieren transmitir las autoridades policiales y el Ejecutivo, aunque a diario la ciudadanía cuestiona los riesgos que vive en los barrios, según las denuncias que recibe el Cenidh.
Además, criticó que hay municipios donde no existen delegaciones policiales y por eso impera la ley del más fuerte, “porque hay un evidente vacío institucional”.
“Aquí en la capital y en muchas ciudades del país, aún cuando existen unidades policiales, vos te vas a encontrar que a determinadas horas hay barrios que son del dominio de los delincuentes y nadie puede entrar a esos barrios; y esa es una denuncia cotidiana de los pobladores”, sostuvo Pérez.
El representante del Cenidh dijo que la inseguridad también se expresa en la marcada tendencia de crear en el país empresas de seguridad, y en la cantidad de muros, verjas y alarmas de seguridad instaladas por la mayoría de pobladores en sus casas.
MÁS DELITOS PELIGROSOS
El secretario Ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, comparte el criterio de la Policía, aunque aclaró que “con esto no estoy diciendo que en Nicaragua no hay delincuencia; hay delincuencia pero no es como en otros países donde hay mucha más violencia”.
Carmona dijo que en otros países de la región los delincuentes utilizan armas de guerra, mientras que aquí asaltan con armas hechizas y la delincuencia no está tan organizada.
Para Mario Avilés, gerente general de la empresa de seguridad Servipro, Nicaragua es más seguro que el resto de países de la región, pero afirma que están ocurriendo más delitos y con mayor nivel de peligrosidad, lo que explicó como una tendencia mundial e histórica.
Cree que hace falta más vigilancia pública, más patrullaje en las calles, porque eso le da mucha seguridad a la población.
Rodrigo Cardenal, gerente general de la empresa de vigilancia Ultranic, también coincide con la Policía en que Nicaragua sigue siendo el país más seguro de Centroamérica, lo que no quiere decir que en Nicaragua no se den esos delitos, sólo que en cantidades menores”.
“Si se revisan las estadísticas, por ejemplo del delito de robo de carros, en Honduras, Guatemala y Costa Rica, son mucho más grandes que en Nicaragua, lo que no quiere decir que en Nicaragua no roben carros también”, comentó.
Lo preocupante para Cardenal, es la aparición de ciertos delitos que antes sólo sucedían en los otros países del istmo, como los llamados “secuestros express” o secuestros rápidos.
En las encuestas realizadas por la empresa Cid Gallup, en noviembre del 2002 y marzo del 2003, aparecen el crimen, la violencia, la inseguridad y el narcotráfico entre los problemas que más preocupan a los ciudadanos.