- Natación con niños pobres y con problemas de desarrollo
Pablo Fletes
Los miembros de la Asociación Deportiva Acuática Nicaragüense (ADAN) se propusieron dejar de ser una simple escuela de natación y ven sus frutos.
Ayer, los entrenadores de ADAN dieron a conocer los resultados de un equipo infantil con niños de zonas rurales de Managua, de escasos recursos económicos, y una escuela para niños con problemas de desarrollo motor, financiada por una alcaldía de España.
En el caso del equipo, fue formado con niños de la Escuela Autónoma Rubén Darío, ubicada en las comunidades La Hoyada y El Progreso, en Santo Domingo.
Inicialmente, después de una serie de pruebas físicas, fueron escogidos 15 niños. Cinco de ellos desistieron de seguir, pero fueron integrados otros 12 que trabajan intensamente con aspiraciones de competir en alto rendimiento.
“Nuestro objetivo es que la gente conozca este proyecto y se pueda ampliar”, explicó Enrique Castaldo, director técnico de esta escuela.
“Queremos que más niños tengan la oportunidad de practicar la natación en forma gratuita. Demostramos que estos niños pueden tener un buen rendimiento, porque muestran pasión, toman las cosas muy seriamente, y si lo hacen en unión con la comunidad se crea una estructura alrededor de ellos que favorece su desarrollo”, añadió.
Castaldo aseguró que ADAN impulsa este proyecto sin presupuesto gubernamental, sólo con ayuda de algunos particulares y el mismo autofinanciamiento de la escuela.
Pero esperan conseguir un respaldo fijo, porque este grupo de niños urge una mejor asistencia alimenticia, vitamínica y otro tipo de recursos para competir en eventos exigentes.
“En tres años de trabajo la asociación ha pagado todo: anteojos, trajes de baño, gorras y transporte desde su comunidad. Cuando podemos les damos alguna merienda, pero necesitamos ayuda para una mejor asistencia”, dijo Castaldo, quien atiende a este grupo de niños con el entrenador Jens Larsen.
ATIENDEN DISCAPACIDAD
La asociación también impulsa un proyecto de rehabilitación física, con niños con problemas motores.
Ayer, presentaron a los siete niños con sus madres que participan en el proyecto.
Leyla Porras es la encargada de brindar las instrucciones de terapia acuática como un método de rehabilitación, con buenos resultados porque la mayoría de los pequeños no podían ni pararse solos, pero ahora sí lo hacen.
¿DÓNDE QUEDA?
La Asociación Deportiva Acuática Nicaragüense (ADAN) estaba ubicada inicialmente en la piscina del Instituto Pedagógico La Salle.
Sin embargo, desde mayo pasado se trasladaron a la Verde Sonrisa, en Bello Horizonte. La rehabilitación de la piscina de 25 metros costó unos seis mil dólares.
En ADAN atienden a unos 200 alumnos, donde destacan el equipo con niños de pocos recursos y las clases de rehabilitación para infantes con problemas motores.