- Aparecen facturas en manos de comerciantes con firmas de funcionarios del IDR
Carol MunguíaCORRESPONSAL/CHINANDEGA
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Investigan desvíode urea en Telica
| Aparecen facturas en manos de comerciantes con firmas de funcionarios del IDR |
Carol Munguía
CORRESPONSAL/CHINANDEGA
Una auditoría interna en la agencia de Polos de Desarrrollo del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) de Telica, municipio de León, más las pruebas químicas y caligráficas a empleados de esa entidad, son parte de la investigación que la Policía Nacional realiza por la aparición de un cargamento de fertilizante en el mercado chinandegano.
El comisionado Erick Brenes Castro, jefe de Auxilio Judicial en Chinandega, explicó que el hurto de una pequeña cuota de urea de las bodegas de la empresa Insecticidas San Cristóbal, sirvió para descubrir la desviación de la donación japonesa dirigida a pequeños productores de diversos puntos del país.
Brenes indicó que a nombre de José Andrés Escorcia y Fabricio Sánchez se han facturado desde el 19 de marzo hasta la fecha la cantidad de 7,410 quintales de urea al 46 por ciento, cuyo monto asciende a un millón 328 mil córdobas.
Ernesto Mántica, en representación de las agencias de los Polos de Desarrollo en Nicaragua, dijo que desde el miércoles se levantaba un inventario del producto para establecer cómo fue a parar en manos de agiotistas de Chinandega.
“Estableceremos si hay o no faltante y además la mecánica que se siguió en la venta al productor”, afirmó Mántica.
Explicó que la transacción debe ser a productores individuales en una asignación no mayor a los 20 quintales o a las cooperativas agrícolas, según el listado de socios o beneficiarios.
Sin embargo, los comerciantes José Andrés Escorcia y Fabricio Sánchez entregaron a los agentes que inspeccionaron la bodega, 21 recibos, entre ellos 14 provisionales y cinco facturas hechizas, que corresponden a ventas de contado supuestamente no autorizadas.
LOS INVESTIGADOS
El comerciante José Andrés Escorcia dijo a LA PRENSA que “el producto fue comprado de buena fe en las bodegas de Telica y admite que estuvo en contacto con el director David Sampson para realizar “algunas diligencias”.
Aunque Sampson niega conocer a Escorcia, serán las pesquisas periciales las que determinarán quién o quiénes son los responsables de que el producto no fuera entregado al beneficiario final, como era la voluntad del donante japonés.
Además se investigará a los empleados Alfredo Osejo y a la señora Georgina Palacios Vega, ambos contador y cajera de la agencia de Telica, a quienes se les cotejará la firma que aparece varias veces en los recibos de los comerciantes, para establecer la responsabilidad en el caso.
Según Brenes, ya el licenciado Alberto Navarrete había sido advertido de los rumores que se corrían sobre los ilícitos de la agencia de Telica, pero el jefe de Policía no se explica porqué minimizó la alerta.