- La zanahoria, el apio, el queso, incluso la cebolla, son alimentos que contribuyen a la salud de los dientes
Contrariamente a lo que muchas personas piensan, la salud de las encías y los dientes depende en gran medida de una nutrición adecuada, aunada a la limpieza después de cada comida. De acuerdo al doctor Tiejian y colaboradores, de la Universidad Estatal de Nueva York, la enfermedad periodontal es un factor de riesgo para enfermedades sistémicas.
En la revista Archivos de Medicina Interna, se anota que el estudio del doctor Tiejian examinó a nueve mil adultos de 25 a 74 años, y se hizo la correlación entre la enfermedad periodontal y el riesgo de enfermedad del corazón.
La enfermedad periodontal comprende infecciones en las encías y pérdida de los tejidos de soporte de los dientes, usualmente debido al aumento de la cantidad de bacterias o cambio en el tipo de bacterias que se alojan en los surcos de las encías.
La enfermedad generalmente se divide en dos grupos: gingivitis, que causa lesiones que afectan las encías, y periodontitis, que produce daño en el hueso y tejido conectivo que le da soporte a los dientes.
Las bacterias alojadas en las encías, pueden viajar en la sangre y producir lesiones de las arterias (aumenta la adhesividad de las plaquetas y daña el recubrimiento interno de las arterias), aumentando las posibilidades de un infarto del miocardio (corazón) o un accidente vascular cerebral (stroke).
Si usted agrega a su dieta alimentos que combaten las bacterias en forma natural, remueven las placas dentales y fortalecen el esmalte de los dientes, estará ayudando a la salud de su dentadura.
Agua: Tomar de ocho a diez vasos de agua por día, no sólo ayuda a la hidratación de las encías (y del resto del cuerpo), sino que estimula la producción de saliva, defensor de la producción de bacterias que causan placas y caries dentales. Si usted no puede lavarse los dientes después de comer, enjuague su boca sólo con agua y podrá barrer restos de partículas de alimento que han sido depositados en los dientes
Kiwis: La vitamina C tiene una parte importante en la salud del tejido colágeno, parte del tejido que forma las encías. Estudios muestran que la deficiencia de vitamina C, puede hacer las encías más vulnerables a los daños por bacterias y a la enfermedad periodontal.
Apio-zanahoria: Si tiene hambre entre comidas, en lugar de comer un bocadillo cargado de azúcar y calorías, coma tallos de apio o zanahorias crudas. Estos vegetales actúan como abrasivos naturales, estimulando la producción de saliva, dando masaje a las encías y protegiendo la cavidad oral de la bacteria streptococcus mutans, que causa las caries dentales.
Té verde (Camelia sinensis): Contiene una clase de polifenoles, llamados “catequeinas”, que ayudan a barrer las bacterias que participan en la producción de las placas dentales y el mal aliento. Se recomiendan de una a dos tazas de té verde por día, no sólo para la salud dental, sino también por sus beneficios antioxidantes para el resto del organismo
Cebollas: Las cebollas contienen compuestos sulfurosos que son poderosos antibacterianos. En estudios in vitro se ha encontrado que estos compuestos matan cierto tipo de bacterias, incluyendo streptococcus mutans, causante de las caries dentales. Agregue cebolla cruda a sus ensaladas u otros platillos.
Semillas de ajonjolí: Estudios de miles de cráneos del paleolítico, han demostrado la increíble salud dental de nuestros ancestros y se atribuye a su alimentación natural (cazadores-recolectores), particularmente, al consumo de semillas y raíces que limpiaban y protegían el esmalte de los dientes.
Queso: Ayuda a mantener la salud del esmalte de los dientes por su alto contenido de calcio, es bajo en carbohidratos y contiene fosfatos que ayudan a mantener el ph natural de la cavidad oral. La acidez que producen ciertos alimentos, particularmente los carbohidratos procesados y azúcares simples, promueve la reproducción de las bacterias causantes de las caries dentales.