- Jóvenes y adultos vuelven a visitarlo
Johnny Cajina Guillén
Tras muchos años de abandono, las familias capitalinas comenzaron a llegar nuevamente al antiguo parque Las Madres, transformado en los últimos meses por la Alcaldía de Managua mediante de una serie de remodelaciones que lo convirtieron en una buena opción para divertirse con seguridad.
Las obras de remodelación incluyen la instalación de 20 juegos infantiles, pintura, jardines renovados, bancas, instalaciones de aguas negras, luminarias, abrevaderos por todo el lugar y la construcción de una cancha de basquet, más otra de futbol sala que está por edificarse.
Los trabajos que incluyen la reparación de las derruidas estatuas de la rotonda El Güegüense y la instalación de nuevas luminarias a su alrededor, tienen un costo aproximado de 450 mil córdobas, sin incluir la contratación de cuatro vigilantes permanentes en la zona para dar mayor seguridad a los visitantes, explicó Carlos Herrera, delegado por el alcalde en el Distrito Tres.
NUEVOS MONUMENTOS
Uno de los cambios más significativos fue el traslado hacia el frente del parque, del viejo monumento a la madre, obra de las damas del Club Rotario, erigida en 1957 cuando la zona era un despoblado lindero de la ciudad, así como la colocación de uno nuevo con la imagen de La Purísima, a petición de los vecinos.
“El parque está más concurrido que de costumbre. Los delincuentes ya se fueron y ahora los jóvenes vienen a jugar hasta en la noche, algo que no ocurría porque esto estaba oscuro y abandonado”, explicó doña Olimpia Navarro, quien opera un pequeño kiosco desde hace tres años y medio en ese lugar.
Como parte de las novedades, el pequeño negocio de Navarro será trasladado por órdenes de la municipalidad hacia otra zona dentro del parque. “Yo estoy de acuerdo en moverme porque esto ha cambiado. Ahora la gente viene y dice que todo está más bonito y ordenado”, añadió.
No obstante, al parecer dicha medida no es del agrado de los administradores de los kioscos Uzziel y El Güegüense, que en la práctica son comiderías al aire libre y han extendido sus áreas de servicio más allá de lo estipulado en los contratos originales firmados con la municipalidad, dando un mal aspecto al lugar.