Judith Cordón M.
Ante los últimos fallos judiciales creo que todos los nicaragüenses debemos estar alertas a las consecuencias negativas que traigan al país. Es insólito que se dé la administración de una empresa embargada, no importando a quienes perjudique, pues tal decisión daña a pequeños y medianos productores.
Es evidente que con este suceso los inversionistas se preguntarán sobre si habrá seguridad jurídica para invertir, cuando no se respeta que los dueños sean una sociedad anónima y el deudor sea socio de esa compañía o corporación bancaria.
Ya era tiempo de que el Cosep se pronunciara ante éste y otros casos, que se han presentado. Pues unilateralmente un ciudadano no tiene las conexiones necesarias ante tan difícil situación jurídica que se le ha presentado a la nación.