Angélica Martínez R.
Mientras algunos miembros de una congregación religiosa todavía oraban, integrantes de la Asociación de Iglesias Cristianas Monte de Sion fueron sorprendidos por la muerte violenta de uno de sus más recientes adeptos, asesinado a sangre fría a tan sólo tres cuadras de su casa.
No fue posible obtener la versión de la familia sobre el hecho, pero los vecinos de Villa Vallarta, lugar donde ocurrió el asesinato, relatan que todo pasó mientras la víctima, Léster Castro, de 25 años, ayudaba a regresar unas bancas que se utilizaron para celebrar la campaña religiosa en su barrio que estaba a punto de finalizar, la madrugada de ayer.
Jeffrey Navarro, amigo de la víctima, estuvo presente durante el hecho, pero debido a la oscuridad no pudo reconocer al homicida.
“A Léster lo pusieron contra la pared y le dispararon detrás de la cabeza, a quemarropa. La Policía dijo que lo mataron con un AK, pero no encontró el cartucho. Yo creo que fue con una pistola de tambor”, dijo don José Ramón Espinosa, habitante del barrio.
La Policía del Distrito Seis no dio información sobre este caso, pero se conoció que se presentó al lugar de crimen para realizar las investigaciones.
OTRAS VERSIONES
“Cuando oímos el disparo creímos que se trataba de una piedra, porque a algunas personas no les agrada que se alabe a Dios”, comenta el pastor Servando Mejía, representante de esta congregación en Honduras.
Las versiones de los vecinos indican que Léster aparentemente no tenía enemigos. “Acababa de aceptar a Dios”, dijo una de las vecinas que prefirió no dar su nombre debido. “Hubo un tiempo que anduvo metido en pandillas, pero ya se había alejado de eso, era un muchacho bien sano”, señaló.
Las versiones apuntan a que su, o sus asesinos, lo confundieron con alguien. Otros dicen que pudo ser algún ex compañero de pandilla que todavía le guardaba odio por haberlos dejado.
La víctima vivía de la entrada a la Cervecería Toña, una cuadra al Este, cuatro cuadras al Norte.
El Pastor Servando Espinosa, de visita en nuestro país, aún no sale de su asombro. “Apenas el viernes (Léster) había aceptado a Cristo”.