- Corrija sus errores y sus palabras convencerán
Imagine que su jefe le pide que le explique una idea, venda un proyecto o diga unas palabras por un compañero ascendido. La forma resulta a veces más importante que el fondo. Por muy buen guión que tenga, sus ideas pueden deslucir si no las cuida. Corrija sus errores con las estrategias de Deb Gottesman (Técnicas para hablar en público. Urano)
Si habla demasiado deprisa: existe un ejercicio efectivo. Imagine que sus oyentes son personas muy inteligentes pero que no dominan su idioma, de modo que habrá que asegurarse de que comprendan todas sus palabras, pero sin parecer paternalista. Grábese en una cinta y…¡Verá la diferencia!
Si no pronuncia bien las palabras: busque un trabalenguas que le divierta. Repítalo diez veces. No importa que vaya despacio al principio. El caso es vocalizar bien y repetirlo cada vez más deprisa, exagerando las consonantes.
Si resulta demasiado seria: siga el consejo de Aristóteles: “Piensa como un hombre sabio, pero hala como una persona corriente”. Utilice un vocablo más sencillo y construya frases cortas y claras. Imagine que está hablando con un amigo al que no necesita impresionar: logrará naturalidad.
Si le falta resonancia: si su voz es estridente, nasal o demasiado fina, abra la garganta. ¿Còmo? Bostezando antes de hablar. Practique hasta que hable con esa sensación de “garganta abierta”.