Elízabeth Romero
Por presunto homicidio será procesada en el Distrito Seis de la Policía, una mujer que la noche del lunes abortó un bebé, de casi nueve meses de gestación. La mujer negó que haya actuado con premeditación.
Flor de María López Vargas, quien ante las autoridades proporcionó el nombre de Flor de María Vargas Ruiz, de 28 años, permanece aún internada en el Hospital Alemán Nicaragüense, hasta donde acudió el martes después de haber abortado y dejado el cuerpecito inerte debajo de un pequeño barril.
La jefa de Información y Análisis del Distrito Seis de la Policía, teniente Marlene Portillo, indicó que la decisión de la Policía fue adoptada después de conocer el informe preliminar del Instituto de Medicina Legal que revela que el bebé presenta hematoma y golpes, lo que deja entrever que hubo mano criminal.
La versión policial indica que Vargas se encontraba sola en la vivienda de su patrona, María Esperanza Reyes, lo que aprovechó para dirigirse al baño y con sus manos forzó la salida del feto, halándolo de su cabecita.
Con la mitad del cuerpo afuera la mujer terminó de sacarlo, cuando se encontraba en el patio de la casa, posteriormente lo envolvió en una camisa y lo introdujo en una bolsa, luego le colocó encima un barril pequeño, señala el expediente que abrió ese distrito para la investigación.
La mujer fue conducida de emergencia al Hospital Alemán Nicaragüense, y fue hasta en horas avanzadas de la mañana del martes que la patrona de ésta se presentó con el feto que según los médico pesó 2,000 gramos.
Pero Vargas, alegó que todo ocurrió inesperadamente a los dolores le vino la desesperación del parto.
“Yo no lo hice por matar a mi criatura… me la guiñé porque ya no aguantaba hasta que temblaba, de ahí ya no supe, no me di cuenta de nada”, alegó la mujer en su defensa.