Moisés Martínez
Otra nueva opción para acercar a los habitantes de zonas rurales a la realidad de poder beber agua sin temor a que esté contaminada, está disponible para todas aquellas instituciones u organismos especializados en este tipo de proyectos.
El Hydropur es esta alternativa expuesta por la fundación NRDF en la feria de la pequeña y mediana empresa que se realiza en el centro de convenciones Crown Plaza.
En términos sencillos, este aparato descontamina, clora, purifica e incluso da un mejor sabor al agua que se puede recoger de pozos comunes, ríos o lagos.
Rigoberto Martínez, uno de los representantes de la fundación, explicó que el aparato tiene capacidad para purificar hasta mil metros de agua por hora.
El potabilizador del agua tiene un tamaño de 80 centímetros de diámetro y unos 2.20 metros de largo. Pero, sólo es una parte de toda una planta de purificación que se compone también de una especie de pileta en la que cae el agua que se bombea del pozo o del río, para luego pasar al aparato purificador.
EL PROCESO
La esencia del funcionamiento del Hydropur está en el flujo del agua por gravedad, lo que permite que funcione sin necesidad de electricidad.
El primer paso del proceso de limpieza es lo que se denomina como la prefiltración. Luego que el agua del estanque residual empieza a caer en el Hydropur, un prefiltro retiene todas las partículas contaminantes gruesas, como ramas, hojas y otra basura.
Luego, el agua entra en un compartimiento ubicado en la parte superior del aparato, donde están unas pastillas de cloro, las que se combinan con el agua para lograr la desinfección.
Posteriormente se pasa a la etapa de filtración sobre arena y carbón activo. Finalmente, el agua ya purificada sale por un tubo hacia un estanque de almacenamiento.
La empresa fabricante del aparato se denomina Altech y es originaria de Bélgica. De acuerdo a Martínez, el costo de toda esta miniplanta de procesamiento es de 25,000 dólares.