Wilder Pérez R.
Si esta madrugada en Managua ocurriera un terremoto de 7.2 grados en la escala Richter, con diez grados de intensidad Mercalli, provocaría unos 15 mil 800 muertos y el doble de heridos, los hospitales trabajarían a la mitad de su capacidad, la ciudad estaría inaccesible, los daños inmuebles serían serios en los distritos Dos y Cuatro, habría vandalismo, incendios, escasez de agua y fallaría la energía eléctrica.
Ante esta situación, la Comisión de Operaciones Especiales necesitaría apoyo extra, tanto del Ejército de Nicaragua como de entes militares del resto de Centroamérica. Ahí entrarían en juego las Unidades Humanitarias de Rescate (UHR) de la Conferencia de las Fuerzas Armadas de Centroamérica (CFAC)
Para no esperar a que eso ocurra, recientemente las UHR-CFAC realizaron un ejercicio regional de gabinete, en donde todas las coordinaciones fueron reales, y lo que nunca existió fue el desastre, las implicaciones físicas y la presencia de tropas en Nicaragua.
Un total de 84 jefes militares de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, experimentaron, durante cinco días, lo que ocurriría en un caso como éste. Según el teniente coronel de Infantería, Salvador Gutiérrez Buschtint, Jefe de las UHR de Nicaragua, fueron días intensos, donde tenían que resolverse el máximo de situaciones en el menor tiempo posible.
“Cada 20 minutos se planteaba un problema, desde búsqueda y rescate hasta de incendio y vandalismo; hubo 120 dinámicas formales, y al final casi 600 coordinaciones”, comentó Gutiérrez.
Los militares tenían que resolver situaciones, valiéndose de lo que otras unidades de trabajo podían hacer, de manera que cada uno podía estar haciendo hasta tres coordinaciones de manera simultánea, por lo que las prácticas no dieron tiempo para almuerzos ni refrigerios tranquilos.
BUROCRACIA ATRASARÍA
Los trámites burocráticos para transportarse de un país a otro resultan muy lentos ante este tipo de situaciones, tanto del país donante como del receptor. Sobre el avituallamiento de las tropas del istmo, que no todas tienen equipamiento para las variantes que presente un desastre como éste.
Gutiérrez reconoció que las UHR-CFAC están en capacidad de resolver en un 70 por ciento las necesidades del país en una situación como ésta.
“Sí hay deficiencias, pero sobre todo por la falta de capacitación… en la medida que se realicen otros ejercicios como éste, estaremos mejor capacitados”, expresó el militar.
El simulacro de gabinete se realizó hace pocas semanas en la sede del Ejército de Nicaragua, con todo el “papeleo” hecho en la práctica. Se espera en un futuro hacer un simulacro real en Managua.