- Personal de cirugía señala déficit de personal, aumento de pacientes y advierte riesgo de colapso en la infraestructura
- Señalan que servicio público subsidia al sistema privado del hospital y a empresas médicas previsionales
Johnny Cajina Guillén
El sistema de salud del Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Argüello (Heodra), de León, podría colapsar tarde o temprano, si las autoridades correspondientes no ponen fin al abandono e indiferencia al que ha sido sometido desde hace varios años, así lo denunció públicamente el personal de cirugía de ese centro asistencial.
Los trabajadores de la salud de ese hospital demandan el reforzamiento urgente del número de médicos especialistas, enfermeras y personal de apoyo, plantilla que se redujo drásticamente en los últimos años, con la consecuente atención deficiente para los pacientes y largas listas de espera en todos los servicios, incluidos los quirófanos, a lo que se debe sumar las pésimas condiciones sanitarias del centro.
Asimismo, denuncian que el servicio público destinado a los pacientes de escasos recursos económicos, ha visto reducida su capacidad de atención en un 40 por ciento, debido a que la administración ha destinado parte de sus camas para cubrir las necesidades del servicio privado del hospital y de las empresas médicas previsionales que ahí funcionan.
En una carta pública, el personal de cirugía señala que estas mismas empresas han sido subsidiadas por el servicio de salud pública, “pues éstas no pagan la totalidad del consumo de agua, electricidad, telefonía, materiales de reposición periódica y otros gastos operativos”.
La población de Occidente se ha triplicado en los últimos años, apuntan los denunciantes, y en consecuencia la demanda de salud ha aumentado sobre el hospital, que cada día atiende más emergencias y utiliza menos sus quirófanos debido al mal estado en que se encuentran.
“Es imprescindible contar con otra instalación hospitalaria para solucionar los delicados problemas de salud”, asegura el personal de salud, al tiempo que sugiere la construcción del Hospital Universitario, propuesto por la Facultad de Medicina de la UNAN de León.
FALLAS ESTRUCTURALES
Asimismo, recomiendan el uso de algunas edificaciones abandonadas como la del centro de salud Perla María Norori, que son propiedad del Minsa y que podrían albergar a todos los servicios médicos privados.
Según estudios técnicos, el edificio que alberga el Heodra presenta serios daños estructurales ocasionados por movimientos sísmicos, además de fallas en los sistemas de drenaje, agua potable, ventilación y ascensores.
Asimismo, hay una seria preocupación por el peligroso sobrepeso que han ocasionado las continuas remodelaciones, mismas que han bloqueado o cerrado todas las rutas de evacuación. “Una evacuación de emergencia ocasionada por un sismo o un incendio podría tener consecuencias gravísimas en vidas humanas”, refieren.
MINSA ANALIZA FUTURA RESPUESTA
“Ya se están corrigiendo y analizando todas estas situaciones para dar una respuesta a la problemática del Heodra”, manifestó el doctor Roberto Jiménez, director de Hospitales del Ministerio de Salud (Minsa).
“Efectivamente hace varios años se redujo el área de cirugía para dar espacio al área previsional a fin de dar más recursos al hospital y cubrir su brecha presupuestaria”, explicó.
Según el galeno, problemas como la falta de camas y la aglomeración de visitantes dentro del hospital, debe corregirlos la administración del hospital, pues hay pacientes con cirugías programadas que innecesariamente tardan hasta diez días hospitalizados.
Sin dar cifras exactas, Jiménez aseguró también que el Heodra recibirá en un futuro cercano una buena cantidad de instrumentales y materiales de reposición periódica, algo que no ocurría en muchos años.
En cuanto al mantenimiento, señaló que en hospitales grandes como el Oscar Danilo Rosales, construido a finales de los años sesenta, los daños se hacen evidentes debido a la sobrecarga de pacientes y a que los presupuestos limitados con que cuenta el Minsa sólo permiten algún tipo de mantenimiento ínfimo.
COPADO
En los años setenta, el hospital de León tenía 200 camas. En la actualidad ese cupo se ha aumentado a 450 camas. La desaparición del antiguo hospital San Vicente topó la capacidad del hospital, de donde egresan anualmente unos 20 mil pacientes, cifra que supera a los hospitales “Roberto Calderón” y “Lenín Fonseca” juntos.