Carlos Martínez Morán
El agente policial Julio Ochoa Ramos, quien resultó herido de bala en Muy Muy, departamento de Matagalpa, se encuentra con pronóstico reservado en la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital Roberto Calderón.
Los médicos de ese centro asistencial consideran el caso como muy grave, y no descartan un fatal desenlace.
Según su hermana Angélica María Ramos, el uniformado resultó herido la madrugada del domingo pasado cuando accidentalmente se disparó con su arma de reglamento, un fusil AK que manipulaba mientras realizaba sus funciones en la unidad policial.
“Parece que se descuidó y el arma se le disparó. La bala le penetró debajo de la barbilla y le desbarató parte de las mejillas. Ahora no puede comer y los médicos me dicen que se encuentra muy mal”, dijo.
El herido se encuentra en Cuidados Intensivos y según la doctora Nidia Porras, ingresó el lunes pasado. La bala le causó destrozos en el maxilar superior, en la lengua y le desprendió varias piezas dentales, por lo que fue necesario fijarle la mandíbula y configurarle nuevamente su rostro.
Al hospital llegó con dificultades para respirar, por lo que le realizaron una traqueotomía y le colocaron una sonda para alimentarlo.
La doctora Porras informó que dentro de sus condiciones difíciles, el paciente se encuentra estable.
“Dentro de su gravedad, se encuentra consciente, respira momentáneamente sin ayuda del ventilador, pero debido a que la bala le lesionó muchos tejidos, no descartamos que en cualquier momento presente algún cuadro infeccioso, lo cual sería muy peligroso”, dijo.