- No más apoyo a hombres, dicen, a menos que incluyan sus demandas en la plataforma de gobierno
Adolfo Olivas Olivas
Doña Carmen Lucía Chévez Dávila está consciente de que a través de los años los hombres han utilizado a las mujeres para alcanzar las sillas de presidentes, diputados, alcaldes y otros cargos. Sin embargo, ahora reflexiona: “Ese tiempo quedó atrás, yo no seguiré sirviendo de escalera a los hombres”.
Ella es una mujer que lidera el territorio del Soncuán, municipio de Pueblo Nuevo. Cuenta con habilidades en todos los ámbitos de la producción agropecuaria, desde sembrar una mata de maíz hasta la producción en estanques de peces tilapias.
Carmen Lucía forma parte de un movimiento de 840 mujeres de Pueblo Nuevo, quienes afirman que no seguirán sirviendo de escalera para que los hombres asuman cargos de elección popular, a menos que las tomen en cuenta en su plan de gobierno.
En un período de tres años, mediante el respaldo del Instituto Mujer y Comunidad (IMC), estas mujeres se organizaron en asambleas comunitarias, apropiándose de sus derechos como el acceso a la educación y salud.
EXIGENCIAS
El movimiento femenino en la actualidad tiene organizadas asambleas comunitarias en distintos sitios del municipio de Pueblo Nuevo, bajo la conducción de 145 mujeres líderes que sirven de enlace para canalizar la problemática del sector.
Este movimiento, reconocido legalmente por el Concejo, hará en Pueblo Nuevo su lanzamiento oficial el próximo 25 de mayo, invitando a los candidatos a alcaldes, vicealcaldes y concejales, a fin de que escuchen las propuestas del sector femenino.
Sus demandas en Pueblo Nuevo están vinculadas al desarrollo integral de la mujer, entre ellas el impulso de programas de capacitación y la creación de fuentes de trabajo.
“Si quieren que votemos, los candidatos tendrán que incluirnos en sus programas de gobierno de desarrollo municipal”, afirmó Carmen Lucía.
En iguales términos se pronunció Cruz Maritza Lovo, residente en la comunidad La Calera, tras señalar que las mujeres tienen que ser tomadas en cuenta por los políticos, porque ellas desempeñan un papel preponderante en el desarrollo socioeconómico del municipio.