María Acuña Herrera
El organismo español Infancia sin Fronteras ha beneficiado a unos 12 mil niños nicaragüenses, que reciben rehabilitación, atención médica, alimentación y entrenamiento en computación, danza, panadería y carpintería, en varios municipios del país.
El director de Infancia sin Fronteras en Nicaragua, Jorge Centeno, dijo que pretenden dotar a los niños de herramientas que les permitan enfrentar el futuro con mayores posibilidades de éxito.
“Actualmente atendemos a más de 12 mil niños de distintas comunidades, quienes son apadrinados por españoles, ellos son los que se encargan de garantizar la atención de estos pequeños”, explicó Centeno.
Ese organismo ha instalado 21 comedores en Nicaragua, de los cuales nueve se encuentran en Managua, donde también funcionan tres centros de rehabilitación e integración, a los que asisten niños trabajadores del basurero La Chureca y niños de la calle.
“Mi mamá tomaba licor, me maltrataba y me corría de la casa. Una amiga me trajo y ahora vivo aquí; tengo casa, voy a clases y estoy aprendiendo costura”, relató una de las 30 niñas que reciben atención en el Centro Infantil Quincho Barrilete, uno de los proyectos patrocinados por Infancia Sin Fronteras.
Después de octubre de 1998, cuando el huracán Mitch destruyó parte del territorio nicaragüense, Infancia sin Fronteras llegó al país con el objetivo de implementar programas de ayuda alimentaria para las personas afectadas por la catástrofe.