Las obras en suelo hondureño para desviar las aguas del río Negro a ese país no han cesado.

Gobierno recibe críticas en caso del río Negro

Carlos Larios Zamora El director ejecutivo del Club de Jóvenes Ambientalistas, Raomir Manzanares, considera que el Gobierno nicaragüense no debió permitir a Honduras extraer agua ni realizar obras de ingeniería en el río Negro, sin que antes el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) realizara un estudio previo sobre los daños y posibles afectaciones […]

Carlos Larios Zamora

El director ejecutivo del Club de Jóvenes Ambientalistas, Raomir Manzanares, considera que el Gobierno nicaragüense no debió permitir a Honduras extraer agua ni realizar obras de ingeniería en el río Negro, sin que antes el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) realizara un estudio previo sobre los daños y posibles afectaciones a la población que reside en esta zona fronteriza.

“Es lamentable que ésta sea una situación que está en manos de un funcionario como el Canciller de la República (Norman Caldera) y sus funcionarios que han sido un poco arrogantes, yo creo que aquí hay bastante arrogancia en este tema (del río Negro) y ellos han querido manejar a las comunidades de Palo Grande, El Jícaro y todas las demás como una finca”, dijo Manzanares.

Actualmente los hondureños construyen 400 metros de cortinas de piedra y más de dos kilómetros de muros de tierra que permitirán que el agua pase hacia plantíos y proyectos de una empresa privada hondureña.

PROPUESTA CATRACHA

Arcadio Choza, director general de Recursos Naturales y Biodiversidad del Marena, comentó que la comisión hondureña explicó a las autoridades nicaragüenses que los trabajos que realizan en dicho lugar, consisten en un canal el cual captará agua del río Negro únicamente cuando éste alcance un nivel de elevación superior a los dos metros.

El caudal del río se mantiene normalmente en 37.20 metros. El vecino país podrá atraer el vital líquido sólo cuando el mismo alcance los 39.20 metros, lo que representaría un 25 por ciento del total del agua, según la propuesta de los hondureños.

Choza agregó que este diseño está en manos de la Cancillería, institución que aún no se los ha remitido para su respectivo análisis.

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), a través de un comunicado aclaró que no se están realizando obras de ingeniería o actividades similares en suelo nicaragüense.

No obstante, el alcalde de Somotillo, Luis Pineda, afirma lo contrario y por ello inició una investigación sobre el asunto.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí