He tenido de ti los momentosalegres de tu vida, he estado entu espacio natural a la hora queflorecen los crepúsculos en tus labios.Y es tu risa la instintiva canciónque mima y mima.Son dos vidas nuestras vidas, unasola vereda donde trinan las aves demis rimas.Yo te busco más allá de los momentosalegres de mi vida, te busco en elespacio que no estás, que si estáscomo un palmo de tierra donde quierosembrar esta ansiedad.Has estado conmigo a la orilla de mipoco a poco cayendo como la flor dealmendro al remanso del río.Has sabido de mí, he sabido de ti¿qué sabemos nosotros?Tramadas nuestras manos nos latiene el amor.He venido a buscarte a este mundo desdeel día en que Dios se esmeró en ti, quieroseas conmigo como contigo misma, hallarteen el estado de manzana inconsciente, deEva intacta y pura, hallarte en ese instanteen que no estoy contigo y me buscasa tientas en el ir y venir de tu piel enmartirio, quiero hallarte ¡oh divina!, obra deDios, delirio. Así, así, así, preciosamente así,con un NO que me entrega eternamenteel SÍ.

No, sí   Marco Antonio Orozco Rayo No, sí   Marco Antonio Orozco Rayo He tenido de ti los momentosalegres de tu vida, he estado entu espacio natural a la hora queflorecen los crepúsculos en tus labios.Y es tu risa la instintiva canciónque mima y mima.Son dos vidas nuestras vidas, unasola vereda donde trinan las […]

No, sí

 

Marco Antonio Orozco Rayo



No, sí


 



Marco Antonio Orozco Rayo



He tenido de ti los momentos
alegres de tu vida, he estado en
tu espacio natural a la hora que
florecen los crepúsculos en tus labios.
Y es tu risa la instintiva canción
que mima y mima.
Son dos vidas nuestras vidas, una
sola vereda donde trinan las aves de
mis rimas.
Yo te busco más allá de los momentos
alegres de mi vida, te busco en el
espacio que no estás, que si estás
como un palmo de tierra donde quiero
sembrar esta ansiedad.
Has estado conmigo a la orilla de mi
poco a poco cayendo como la flor de
almendro al remanso del río.
Has sabido de mí, he sabido de ti
¿qué sabemos nosotros?
Tramadas nuestras manos nos la
tiene el amor.
He venido a buscarte a este mundo desde
el día en que Dios se esmeró en ti, quiero
seas conmigo como contigo misma, hallarte
en el estado de manzana inconsciente, de
Eva intacta y pura, hallarte en ese instante
en que no estoy contigo y me buscas
a tientas en el ir y venir de tu piel en
martirio, quiero hallarte ¡oh divina!, obra de
Dios, delirio. Así, así, así, preciosamente así,
con un NO que me entrega eternamente
el SÍ.

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