- Congresistas señalan la ineficiencia en la recolección y análisis de la información, la tecnología desfasada y la falta de comunicación
Curt AndersonAP
WASHINGTON.- En un mundo plagado de amenazas terroristas contra Estados Unidos, el FBI desperdició una oportunidad de último momento para detectar una célula de Al Qaeda y posiblemente impedir los atentados del 11 de septiembre, dijo el martes la comisión investigadora de los sucesos del 2001.
La ineficiencia en la recolección y análisis de la información, la tecnología desfasada, la falta de comunicación y el fracaso de los intentos de reorganización se sumaron a otros problemas crónicos de la agencia federal de investigaciones, dijo la comisión.
En una jornada caracterizada por el intercambio de acusaciones, el presidente de la comisión, Thomas Kean, dijo que dos informes elaborados por los investigadores constituían “un acta de acusación contra el FBI’’, en tanto el secretario de Justicia, John Ashcroft, atacó veladamente al gobierno del presidente Bill Clinton.
Louis J. Freeh, director del FBI entre 1993 y mediados del 2001, rechazó los conceptos de Kean.
“Yo le pediría que contrapese lo que llama un acta de acusación, con lo cual no estoy de acuerdo, con dos conclusiones principales de sus investigadores’’, dijo Freeh. “Una es que faltaban recursos. Y otra es que había trabas legales’’ que dificultaban las investigaciones sobre terrorismo.
La ex secretaria de Justicia Janet Reno, también mencionó la falta de recursos, pero dijo que el FBI dirigido por Freeh no supo utilizar la información reunida por sus agentes.
“El FBI no sabía lo que tenía’’, dijo. “La mano derecha no sabía lo que hacía la mano izquierda’’.
Ashcroft, su sucesor y el último en declarar en la audiencia del martes, dijo que una razón principal de los fracasos fue una restricción legal, llamada “el muro’’, que vedaba transmitir información del FBI a los investigadores policiales. Ashcroft acusó a Reno de promulgar normas “draconianas” en 1995 que dificultaron aún más esa tarea.
“El hecho elemental del 11 de septiembre es el siguiente: no sabíamos que se produciría un ataque porque durante casi una década nuestro gobierno había tomado medidas que lo dejaron ciego frente a nuestros enemigos’’, dijo Ashcroft. “Nuestros agentes estaban aislados por muros autoerigidos, maniatados por restricciones impuestas por el gobierno, faltos de tecnología informática elemental’’.
¿ASHCROFT NO QUISO OÍR?
Thomas Pickard, director del FBI hasta poco antes de los atentados, dijo a la comisión que Ashcroft aparentemente no consideraba el terrorismo un asunto prioritario. Dijo que después de informar a Ashcroft dos veces por semana sobre las amenazas, éste le dijo que “no quería seguir recibiendo esa información’’.
Ashcroft lo negó, dijo que había “interrogado’’ a Pickard sobre posibles amenazas terroristas. “Jamás le dije que no quería escuchar información sobre el terrorismo’’, aseguró.
Ashcroft también dijo que el 7 de mayo del 2001 le aconsejó a la asesora de Seguridad Nacional Condoleezza Rice que era hora de abandonar la política de tratar de capturar a Osama Bin Laden. “Le dije que deberíamos hallar y matar a Bin Laden’’, dijo Ashcroft.