Dignificación

Pedro Rafael Díaz Figueroa Del que enseña alabemos el estro,Bendigamos su vida y su ejemploVeneremos la escuela que es temploDonde oficia abnegado el maestro. Es lamentable, penosa y dramática la situación del maestro nicaragüense en estos tiempos de paz y progreso. Cómo es posible que se haya anunciado con bombos y platillos un mísero aumento […]

Pedro Rafael Díaz Figueroa

Del que enseña alabemos el estro,
Bendigamos su vida y su ejemplo
Veneremos la escuela que es templo
Donde oficia abnegado el maestro.

Es lamentable, penosa y dramática la situación del maestro nicaragüense en estos tiempos de paz y progreso. Cómo es posible que se haya anunciado con bombos y platillos un mísero aumento en este mes de enero, y llegó marzo y nada de aumento ¿Será que la trilogía gubernamental: señor presidente, don Enrique Bolaños, señor Ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montealegre, y señor ministro de Educación, Cultura y Deportes, don Silvio de Franco, están claros y conscientes que un maestro (a) puede vivir con un salario de 950 córdobas?

Señores gobernantes valoren la exhortación del profesor Násere Habeb López: “Es deber patriótico rescatar la dignidad del maestro comenzando por mejorar sustancialmente sus salarios, incrementándoles por lo menos en un cien por ciento para que cubra por lo menos la canasta básica”.

Además de ser justo es necesario y urgente. Hacerse oídos sordos y ciegos son pecados ante miles de educadores necesitados.

Cartas al Director

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí