Wilder Pérez R.
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Joven queda sobre el pavimento
Wilder Pérez R.
Su destino parecía irrevocable. Pasó muchos minutos en medio de la carretera cambiando la llanta de un camión, sin que nada malo le ocurriera. Cuando todo estaba listo, volvió una vez más a la carretera, sólo por unos segundos, para encontrarse con la muerte.
Pedro Orozco Durán, de 16 años de edad, perdió la vida cuando un Sedan gris se lo pasó llevando, a la altura del kilómetro 63 de la carretera a León, antes del empalme de Izapa, la noche del miércoles 31 de marzo, a las 8:20 p.m.
Orozco, quien trabajaba en un viejo camión de su tío Mariano, transportando sal natural desde la costa del Océano Pacífico hasta la comunidad Las Banderas, en el centro del país, falleció inmediatamente al ser arrollado, mientras que su colega Sabino Mena, fue trasladado a un hospital capitalino esa misma noche, con fuertes golpes en su costado derecho.
El conductor del Sedan Hyundai se detuvo unos 50 metros después del accidente. El cuerpo de Orozco, había quedado retorcido sobre el pavimento, 30 metros antes, entre los tucos del vidrio delantero del vehículo.
“Se nos había bajado una llanta (izquierda trasera), entonces parqueamos el camión, él (Orozco) ayudó a cambiarla, ya habíamos terminado, pero se regresó a la carretera a traer unas llaves, ahí fue cuando lo agarró”, dijo Mariano Orozco, tío del fallecido.
Por su parte, Isidro Martínez, conductor implicado, aseguró que el camión estaba parqueado en plena vía y sin señales. “Yo no venía rápido, lo que pasa es que el camión no estaba donde está ahora (parqueado a un lado del camino), estaba en medio, sin señales, cuando intento aventajar, es que pasa todo”, expresó a LA PRENSA.
Ante eso, el chofer del camión se quitó la gorra y dijo: “Míreme cuántas canas tengo, cómo no voy a hacer un lado el camión si en esto he trabajado, y andando los triángulos, cómo no los voy a poner, si hasta una rama pusimos”.
Martínez se dirigía de León hacia Managua. Su carro iba sin placas. “Le andaba cambiando las placas (196-210), es que lo quiero pasar a taxi”, explicó, visiblemente apesarado, contrario a sus cuatro acompañantes, que lucieron alterados. Sin embargo, el vehículo podía identificarse como taxi, por sus rayas blancas a cuadros.
El caso fue atendido por la Policía de La Paz Centro y de León, que se hizo presente en el lugar, aproximadamente media hora después del hecho.