- Estará vigente durante tres meses para la langosta en el Mar Caribe, y dos meses para el camarón costero en el Pacífico
Mario José Moncada
Alrededor de 1,600 embarcaciones industriales y artesanales deberán cesar sus operaciones desde hoy jueves, en cumplimiento a una veda para langostas, camarones y caracoles que se extenderá durante los próximos tres meses para el primer producto, uno de los principales rubros de exportación del país y un par de meses para las otras especies.
En declaraciones a LA PRENSA, el director ejecutivo de la Administración Nacional de la Pesca y la Acuicultura (Adpesca-Mific), Miguel Marenco, confirmó que queda totalmente prohibido capturar procesar, almacenar y comercializar, en estado juvenil y adulto, la langosta y el caracol en el Mar Caribe, así como el camarón costero en el Océano Pacífico.
Señaló que para hacer cumplir la veda de la langosta se emplearán 16 medios y 180 efectivos de la Fuerza Naval de Nicaragua, más los funcionarios de Adpesca y de las alcaldías de las Regiones Autónomas del Atlántico Norte y Sur; y advirtió que quienes violen la veda serán multados con sumas de hasta 50 mil dólares.
Indicó que en los meses de abril, mayo y junio la langosta entra a su mayor período reproductivo. Una langosta adulta, señaló, puede eclosionar entre 400 mil a 500 mil huevos. Además, el producto es uno de los primeros de exportación del país, refiriendo que el año pasado generó 40 millones de dólares, por 2.6 millones de libras vendidas.
DIFÍCIL CONTROL TOTAL
Danilo Rosales, director de Monitoreo, Vigilancia y Control, señaló que debido a la veda de la langosta deberán permanecer en puerto 93 barcos industriales y alrededor de 1,500 embarcaciones artesanales. Los 5,000 pescadores artesanales deberán dedicarse a la pesca de especies de escama.
“Comprendemos el aspecto laboral, es una medida traumática, pero necesaria”, señaló Marenco.
Reconoció que es difícil lograr un control absoluto para el cumplimiento total de la veda, porque siempre “hay un trasiego ilegal”, pues el año pasado se comercializaron ilegalmente entre 500 a 800 mil libras. Aún así consideró que las vedas “están siendo efectivas”.
La veda del caracol se extenderá por cuatro meses y por dos meses la del camarón costero.
Los funcionarios del Gobierno esperan destruir 300 mil nasas (trampas para capturar langostas) de 500 mil que se estiman están instaladas en las profundidades del Mar Caribe. Las trampas que se logren sacar serán depositadas en un abismo de más de 300 metros de profundidad, ubicado al sureste de Corn Island.
Aclararon que la comercialización del camarón de cultivo no será regida por la veda.
NERVIOSISMO EN NEGOCIOS
Consultados sobre las vedas, representantes de restaurantes que ofrecen platillos elaborados a bases de mariscos, se mostraron preocupados por la medida.
“Tendría un impacto porque podríamos, en algún momento, no seguir ofreciendo estos platillos por no tener producto, en especial camarones”, dijo Alejandra Flores, propietaria del restaurante El Cartel.
Esperanza García, propietaria de una coctelería ubicada en Carretera Norte, aunque dijo que pese a las vedas ha habido suministro de producto, no escondió su preocupación porque suba de precio, si se da una escasez esta vez.
Contó que regularmente compra la libra de camarones entre 40 y 50 córdobas, y estimó que ante una posible alta llegaría a costar 70 córdobas.
CARACOL EN PELIGRO
Las autoridades explicaron que se estableció la veda para el caracol (strombus gigas), en cumplimiento a las normas internacionales, que velan por aquellas especies en peligro de extinción. “El caracol es una pesquería administrada por una comisión internacional”, dijo Miguel Marenco, director de Adpesca. Agregó que técnicamente es una especie que está en apéndice dos, es decir que su explotación se maneja por cuotas, y que en el caso de Nicaragua es de cien mil libras anuales, que se exportan a Estados Unidos. En el mercado internacional cada libra se cotiza a cuatro dólares.