Elízabeth Romero
Tres drogadictos son los sospechosos de haber matado al joven Justo Pastor Lira Valverde, de 24 años, en las inmediaciones del bar El Parqueo, en Tipitapa.
Inicialmente se presumía que el muchacho había sido asesinado por miembros de la pandilla “Los Perros Infernales”, del barrio Yuri Ordóñez, sin embargo el jefe del Distrito Ocho de la Policía, subcomisionado Fernando Borge, dijo que las investigaciones indican que el móvil del crimen fue el robo.
Lira Valverde murió de una estocada de verduguillo asestada en el costado derecho, cuando en estado de ebriedad regresaba a su casa a eso de la 1:00 de la mañana del domingo.
El cuerpo de Lira también presentaba rasguños en el brazo izquierdo y en la frente. La víctima perdió un reloj de pulsera, un anillo y los zapatos, según dijo a la Policía uno de sus compañeros de parranda.
La denuncia la presentó Reina Estefanía Valverde Poveda, madre de la víctima, quien manifestó ante la Policía que su hijo salió de su casa en compañía de Vicente Medina Oporta, vecino del sector. A la 1:00 de la mañana del domingo Medina le llegó a avisar que su hijo estaba muerto.
Medina relató en la Policía que en el transcurso del día recorrieron varios bares y un billar de la localidad y a eso de las 12:00 de la noche del sábado su amigo decidió irse solo. Al poco rato decidieron ir detrás de Lira, y al darle alcance sólo recuerda que el muchacho le dijo: “Chente vení… me querían joder”.
El testigo recuerda que observó a cinco sujetos y como andaba armado realizó disparos. Sin embargo, unos pasos más adelante observó a su amigo caer en un charco, frente al bar El Parqueo, sobre la carretera vieja a Tipitapa. Al llegar al lado de su amigo, ya no lo pudo levantar, estaba muerto.
Extraoficialmente se conoció que también fueron detenidos tres sospechosos de haber quitado la vida a Lira Valverde.
Borge únicamente se limitó a referir que los tres sospechosos son consumidores de piedra crack y que tienen información de que éstos se dedican a robar a los transeúntes para luego comprar droga en un expendio que queda una cuadra hacia arriba de donde el joven fue asesinado.