El cuerpo inerte de Manuel Ángel Rugama Castillo, fue encontrado tirado en el suelo, en medio de un charco de sangre.

Orgía sangrienta en motel

En el Motel Vereda Tropical fue asesinado un hombre, al recibir 27 machetazos en diferentes partes del cuerpo, aparentemente por motivos pasionales Tres personas fueron capturadas en San Marcos a donde habían huido a bordo de un taxi, luego de cometer el crimen Elízabeth Romero yFátima Tórrez En medio de un charco de sangre en […]

  • En el Motel Vereda Tropical fue
    asesinado un hombre, al recibir 27 machetazos en diferentes partes del cuerpo, aparentemente por motivos pasionales
  • Tres personas fueron capturadas en San Marcos a donde habían huido a bordo de un taxi, luego de cometer el crimen

Elízabeth Romero yFátima Tórrez

En medio de un charco de sangre en el interior del motel que administraba, fue encontrado el cuerpo de un hombre asesinado la madrugada de ayer tras recibir 27 machetazos.

La víctima fue identificada como Manuel Ángel Rugama Castillo, de 20 años, quien tenía bajo su cargo el Motel Vereda Tropical, un negocio de la familia, y en el cual los principales sospechosos se desempeñaban como trabajadores de confianza.

A eso de las 8:00 a.m. la Policía logró la captura de tres de los supuestos implicados, entre ellos, José Manuel Quintero López, dueño del taxi en el que los victimarios huyeron una vez que cometieron el horrendo crimen. También fue capturado Denis López Martínez y Byron Hernández, quien se entregó de manera voluntaria. Están prófugos los gemelos Ramón Alberto y Manuel de Jesús Quintero López.

Según las primeras averiguaciones de la Policía, los sujetos huyeron en el taxi placas T 75-45, luego lavaron el vehículo para borrar evidencias, pero en la parte trasera se encontraron muestras de sangre. El vehículo fue encontrado en el parqueo de la Gasolinera Esso de Altagracia.

ESCUCHARON GRITOS

Los familiares que habitan en una casa contigua al negocio ubicado en el barrio Altagracia, únicamente escucharon los quejidos y pedidos que hacía la víctima a sus agresores para que no lo mataran, pero no pudieron salir debido a que el portón que comunica las propiedades estaba bajo llave, relató Ariel Miranda Castro, de 20 años, sobrino del fallecido.

Entre sollozos, Ángela Castillo Treminio, madre de la víctima, dijo que escuchó cuando su hijo suplicaba al asesino o los asesinos.

“Yo oía los gritos, pero no sabía lo que era, yo oía ‘no me maten, no me maten’”, aseguró.

Los criminales se ensañaron contra su víctima al propinarle cinco machetazos en la cabeza, que según los peritos policiales le sacaron los sesos.

En las primeras pesquisas los peritos determinaron que la víctima trató de defenderse de su agresor o agresores, porque presenta heridas en los brazos, pies además de las que recibió en la cabeza.

¿MÓVIL PASIONAL?

El segundo jefe de Auxilio Judicial del Distrito Tres de la Policía, inspector Francisco Paguaga, explicó que el móvil del hecho “aparentemente fue pasional”, por los hallazgos encontrados en la escena del crimen.

Aunque aclaró que investigan si es una mujer la que está de por medio o podría ser “otra persona de otro sexo”, lo que motivó la orgía sangrienta.

Paguaga basó sus argumentos en que en el cuarto número tres del piso superior del motel encontraron una alteración, posiblemente tras un pleito, también estaban las marcas de varios machetazos en la cama, y preservativos usados en el baño del mismo.

Así también las manchas de sangre que empiezan desde ese sitio hasta el piso de abajo, donde encontraron el cadáver a orillas de la escalera, donde cayó el cuerpo boca abajo.

Ramón Alberto Quintero López y Manuel de Jesús Quintero López, los hermanos que trabajaban en el local, huyeron del sitio después de ocurrido el crimen, lo que los convierte en los principales sospechosos.

Hasta ayer la Policía señalaba como autor directo y material del hecho al sujeto de nombre Ramón Alberto.

NO REGISTRABAN CLIENTES

Los instructores del caso indicaron a los familiares que aunque ocuparon el libro de registro de ingreso al motel, difícilmente sabrán cuántas personas se habían hospedado horas antes, pues desde hace tiempo no estaban apuntando los nombres de los clientes.

Aparentemente los trabajadores se quedaban con el dinero del cobro por hospedaje, dijo una fuente familiar, quien lamentó que el problema radicaba en que la madre de la víctima les había dado el poder a los supuestos hechores.

ANTECEDENTES TRÁGICOS

En 1996 otro hermano de la víctima pereció trágicamente al ser encontrado ahorcado en su casa en el barrio Camilo Ortega. Los familiares dijeron que aunque la Policía lo determinó como suicidio, quedó la duda de que si el hecho no fue un asesinato.

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