- Dos hermanitas acusan a su madre de maltratarlas físicamente y ser cómplice de hombre que las abusaba
- Aseguran que su madre las dejaba encerradas en la vivienda para ir a tomar licor y que les pegaba mucho
Luis Alemán Saballos [email protected]
Cansadas del maltrato que supuestamente les da su madre, dos hermanitas de nueve y 11 años, huyeron de su casa, buscaron refugio donde una tía y decidieron revelar los abusos que sufrieron de parte de un ex compañero de vida de su mamá.
En horas de la mañana de ayer domingo, las niñas junto a su tía se presentaron a la Comisaría de la Mujer del Distrito 8 de Policía en Tipitapa y denunciaron a su mamá de maltrato físico y a su ex padrastro, quien supuestamente cometió abusos deshonestos contra la mayor de ellas.
Explicaron que su madre les pegaba con una manguera cuando ellas se negaban a realizar actividades domésticas o cuando no se querían despertar.
La tía de las pequeñas, quien pidió omitiéramos su nombre, relató que éstas le contaron que hace un año el sujeto de apellidos Aguirre Rayo, antes que se separara de su madre, acostumbraba desnudar a la mayorcita y la manoseaba.
“Él siempre decía que nos llevaría a Zambrano, una comunidad de Tisma, en Masaya, pero nos llevaba a un puente, ahí me desnudó, me amarró las manos y me comenzó a tocar”, relató A.C.M.P. de 11 años.
El relato lo confirmó K.S.M.P., de nueve, quien recuerda que ella miraba cuando el hombre chineaba a su hermana y la cruzaba a su cama donde se le acostaba encima y se cobijaba todo.
Aguirre Rayo supuestamente manoseaba a una de las niña, aprovechando que la madre de ambas se iba a trabajar a la zona franca. “Quedábamos solitas en la casa y él hacía todo”, dijo una de las niñas.
Explicaron que en un ocasión le comentaron a su madre los que les estaba pasando, pero ésta las mandó a vivir donde la abuela materna.
El pasado sábado, la mamá de las pequeñas salió muy de mañana y dejó a sus dos hijas encerradas “y sin comida”, según relató la mayor de las hermanas.
Esto fue aprovechado por las menores que caminaron más de un kilómetro y llegaron a la casa de la tía donde pidieron refugio.
Las dos hermanitas fueron remitidas al Instituto de Medicina Legal y hoy serán examinadas para determinar si hay evidencias de maltrato físico y abusos sexuales.
NO QUIEREN REGRESAR
“No queremos regresar con mi mamá, ella mucho nos pega, tiene como cinco noches que nos deja encerradas y se va a tomar guaro”, afirmaron las niñas.
“Ellas vinieron como a las seis de la tarde, estaban muy nerviosas y dijeron que recibían maltrato de su madre. Si me buscaron es porque tienen necesidad, yo no podía rechazarlas”, aseguró la tía de las pequeñas.
“Ellas están muy nerviosas, la mayorcita cuando nos contó lo que le ocurrió lloraba y hasta sangró abundantemente de la nariz, desde entonces ella tiembla y se cubre con una toalla”, relató la tía.