La pequeña Milena de Jesús Morales parece saber el valor de la artesanía que carga, elaborada a base de barro.

Barro racionado para el futuro

Materia prima utilizada por los artesanos de San Juan de Oriente, en Masaya, se agotará en el año 2031, según estudio preliminar Amparo Aguilera [email protected] Desde hace ocho días Miguel Ángel Calero, artesano de San Juan de Oriente, en el departamento de Masaya, toma la arcilla con otro “desenfado”. Como siempre, la moldea y la […]

  • Materia prima utilizada por los
    artesanos de San Juan de Oriente, en Masaya, se agotará en el año 2031, según estudio preliminar

Amparo Aguilera [email protected]

Desde hace ocho días Miguel Ángel Calero, artesano de San Juan de Oriente, en el departamento de Masaya, toma la arcilla con otro “desenfado”. Como siempre, la moldea y la pone al horno, pero ahora seguro de que el recurso, que mensualmente le genera 12,500 córdobas, es agotable.

En días recientes Calero supo que el barro de los cuatro puntos cardinales del municipio se agotará en 27 años. “Es decir que los 345 talleres de artesanía que sobrevivimos a punta de barro (arcilla), tendremos material de esas zonas del 2004 al 2031, con una explotación anual de mil toneladas (con 200 toneladas menos en comparación al consumo actual)”, explica.

Así lo reveló un estudio elaborado por la Administración Nacional de Recursos Geológicos (Adgeo), una dependencia del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), y el Comité Municipal de San Juan de Oriente, que preside Calero.

Esta investigación, de acuerdo a Ernesto Luna funcionario de la Adgeo, inició el año pasado. Precisamente cuando se materializó el convenio verbal entre esta institución y entidades como la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi), el Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (Inpyme), y el Proyecto Fomento de la Pequeña Industria (Ipade), también gestores del estudio.

“De manera que nosotros otorgamos el personal técnico y ellos el transporte y resto de gastos para un fin común: contabilizar las reservas”, comenta el experto. Mientras tanto el Comité Municipal donó las recaudaciones de sus ferias.

Aunque previo al estudio in situ, tuvieron que convencer a los pobladores para que permitieran en sus terrenos efectuar las excavaciones y poner en marcha la indagación, la que pretendía incluir a siete sitios, pero por problemas de tenencia de la tierra se concentró en cuatro.

A INVENTARIO

Según el geólogo calcularon las reservas de arcilla delimitando cada sitio por áreas, en las que luego cuantificaron los espesores del material y sus volúmenes.

Precisa que en los cuatro yacimientos registraron en total 27,700 toneladas de barro, que equivalen a 6.9 millones de córdobas. “Las cuales con una explotación anual de 1,000 toneladas y rendirán 27 años”, advierte.

Pero además descubrieron que el material existe en otras zonas de San Juan de Oriente. “Y es de buena calidad, con espesores que en algunos rincones sobrepasan el metro. Eso es muy bueno porque en San Juan de Oriente la comercialización es muy fuerte”, apunta Luna.

De acuerdo al especialista, en adelante los datos descritos pasarán a ser parte del Inventario de Reservas Nacionales de los Materiales No Metálicos, hecho que para Calero es un buen paso.

“Esto nos permitirá darle continuidad al estudio y realizar, con papel en mano, cuantificaciones totales de las reservas, ya que el 70 por ciento de la superficie del municipio tiene barro”, especifica.

Organismos como Ipade y Onudi prevén en un año proponer una indagación, que precise cuánta arcilla existe totalmente en San Juan de Oriente. Pero antes, junto a los artesanos, esperan difundir el hallazgo del estudio y establecer acciones para un uso racional del material con el apoyo de la Adgeo.

“Una de ellas se concentrará en reciclar esta materia prima. De forma que cuando una pieza se rompa, entonces se desbarate y se convierta en masa. O cuando se queme de más, se pulverice y sirva para restaurar las piezas”, adelanta el presidente del Comité Municipal.

Actualmente el 85 por ciento, de los aproximadamente 5,000 habitantes de San Juan de Oriente se dedican a la artesanía, quienes generan ingresos que oscilan entre los 12,500 y 28,000 córdobas en dependencia del tamaño del taller.

En términos de mercado, localmente comercializan sus piezas en las galerías de Managua, en las tiendas de Granada y Masaya. Además cuentan entre sus clientes en el extranjero: Estados Unidos y parte de Europa. A la fecha, los artesanos esperan expandir sus mercados con arte utilitario, según dicen sin riesgo de contaminación, combinando diseños precolombinos con propuestas modernas utilizando, a como es usual, la masa más fina del barro.

EL VALOR DEL BARRO ACABADO

1 millón de dólares contabilizaron las exportaciones de artesanías en el 2003, a nivel nacional.

640 mil dólares cuantificaron las exportaciones del mismo producto en el 2002.

“CIUDAD DE LOS PLATOS”

San Juan de Oriente en sus años mozos se conoció como “San Juan de Los Platos”, ya que sus habitantes en sus inicios como artesanos del barro primordialmente elaboraban platos.

Eso más de medio siglo atrás, pues con el paso de los años se fueron innovando y transmitiendo sus conocimientos de generación en generación. Lo que ha convertido al material en la potencialidad del municipio con una diversidad de piezas.

Pastora Sandino, funcionaria de Onudi, dice que en el marco del Plan Nacional de Desarrollo esto es importante “porque es un punto de desarrollo de la localidad que debe fortalecerse con un sostenible uso”, insiste.

Economía

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