- La fabricación de un puro de calidad depende de la habilidad manual e inteligencia para seleccionar las hojas que determinarán el aroma, sabor
y fortaleza del producto
Adolfo Olivas Olivas/[email protected]
ESTELÍ.- Fumadores de fama mundial como el promotor de boxeo, Don King, artistas de Hollywood y otras personalidades mundiales, figuran entre los consumidores de puros estelianos, que fácilmente son identificados por la peculiaridad de sus colores, sabores, aromas y fortalezas.
Degustar un puro es similar a catar un buen vino o una comida exquisita, señala don Tomás Felipe Briones Arauz, propietario de la fábrica Lachos Rabano’s, quien asegura que el magnate del boxeo, Don King, ha fumado de sus puros.
“Comencé como hobby y estoy metido y tengo que salir adelante”, expresa Briones, un piloto retirado, nativo de Estelí.
Considera que pese a las exigencias de calidad del mercado internacional, logró la penetración de sus puros en ciudades alemanas y españolas, dando pasos para hacerlo próximamente en Noruega y Taiwan.
SELECCIÓN DE HOJAS DETERMINAN AROMA
La fabricación de un puro de calidad depende de la habilidad manual e inteligencia para seleccionar las hojas que determinarán el aroma, sabor y fortaleza del producto.
“Manejo perfectamente la calidad, el temple, el grueso y todo lo demás”, manifiesta don Victorino Reyes Matamoros, con 34 años de laborar en la fábrica Tabacos Puros de Nicaragua.
Este obrero, quien se ha convertido en toda una leyenda, fabrica diariamente entre 450 a 500 puros. “Me siento orgulloso de que mis manos fabriquen puros de fama internacional. Además en esta Nicaragua tan sufrida es difícil tener un puesto de trabajo”, explica.
Unas trece fábricas, entre pequeñas, medianas y grandes, situadas en la ciudad de Estelí, producen diariamente 250 mil puros de exportación, con una mano de obra calificada de tres a cuatro mil empleados.
PRODUCCIÓN DEL TABACO
Los tabacaleros cultivan anualmente unas 2,000 manzanas de tierra en lugares como Jalapa, Condega y Estelí, que gozan de la temperatura, humedad y suelo aptos para la producción de tabaco habano.
Durante la cosecha pico del tabaco en los municipios de Jalapa, Condega y Estelí, los obreros llegan hasta trece mil.
El tabaco de Jalapa, Nueva Segovia, es mucho más fino y tiene la característica de poseer aroma y sabor riquísimo. En tanto el tabaco de Estelí tiene mayor fortaleza porque sus hojas son más fuertes. La mezcla de ambos, conduce a una producción de puros de excelencia internacional.
Entre las empresas productoras y exportadoras de tabaco, figura la ASP Nicaragua, situada al este de Estelí, con una producción anual de ocho mil quintales de habano para relleno de los puros.
Luis Enrique López, administrador de la ASP Nicaragua, afirma que las labores culturales comienzan a finales de octubre y finalizan en mayo con el levantado de la cosecha, otorgando empleo a 1,500 obreros.
López dijo que de manera permanente, la empresa mantiene empleo para 300 personas, ya que también cuenta con una preindustria, para despalillo, fermentado y empaque del tabaco.
También la finca San Nicolás, propiedad de la Cooperativa Tabacalera del Norte (Cotanor),destaca en la producción de 94 manzanas de tabaco habano para la exportación.
“Nosotros producimos uno de los mejores tabacos habano sol del mundo, como son las variedades criollo 98 y corojo 99”, asevera el ingeniero Nelson Zamora, técnico de la finca San Nicolás, que para él es de reputación internacional.
INTRODUCCIÓN DEL TABACO
El establecimiento de la producción de tabaco en Las Segovias, data de principios de la década de 1960, fecha en que muchos tabacaleros salieron de Cuba, como consecuencia de la Revolución en la isla caribeña.
Una de las primeras marcas de puros con prestigio mundial, producidas en Estelí, es la Joya de Nicaragua, propiedad de la empresa Tabacos Puros de Nicaragua, antes Nicaragua Cigar’s, fundada en 1968.
Joya de Nicaragua se ubica entre las primeras 20 marcas de mayor calidad, de 1,800 registradas a escala mundial. Tabacos Puros de Nicaragua tiene clientes en Estados Unidos, Alemania, Suiza, México, Canadá, España, Francia, Austria, Finlandia, Dinamarca, Italia, Grecia, Taiwan, Argentina, Japón, Turquía y otros países.
CONTROLES DE CALIDAD
Los controles de calidad son rigurosos, evaluando la combustión, aroma, sabor, fortaleza y el tiro.
“Joya de Nicaragua es la más antigua del país y tenemos estándares de alta calidad: seleccionamos bien el tabaco, buen manejo de la materia prima y excelente elaboración del puro”, explicó Leonel Ráudez, gerente de Tabacos Puros de Nicaragua.
El puro está compuesto por la capa (parte exterior), el capote (envoltura de la tripa) y la tripa (centro del puro)que la constituyen tres tipos de hojas (seca, viso y ligera).
“La seca tiene una textura fija, la viso (volado) un poco más gruesa, y la ligera que es una hoja gruesa que le da la fortaleza al puro. La combinación de estas tres hojas determinará los puros fuertes y suaves”, comenta Ráudez.
Cada uno de los países demanda una liga distinta, por ejemplo a los turcos les encantan puros fuertes de la marca “Che”.
“El tabaco nicaragüense, por su fortaleza, tiene un prestigio internacional e incluso muchos fabricantes de puros dominicanos vienen a traer tabaco a Nicaragua, porque el de ellos es suave”, dice Ráudez.
DE LA SEMILLA AL HUMO…
Los momentos especiales de la vida, a pesar que requieren demasiado tiempo de preparación, son fugaces. Así ocurre con los puros. El placer de fumar un habano es gratificante, pero su proceso de producción dura hasta 18 meses de trabajo intenso, meticuloso y especializado.
Para el ingeniero Miguel Pérez, de la empresa productora y exportadora, ASP Nicaragua, ubicada al este de Estelí, la vida de un puro de calidad empieza con minúsculas semillas, tratadas durante 45 días y luego trasplantadas en línea recta.
Sesenta días después, las plantas son sometidas a la primera selección, a fin de extraer las hojas que se agrupan según textura y tamaño, trasladándolas a galerones para su secado, donde permanecen colgadas en cujes hasta ocho semanas. Al principio las hojas son de color verde, pero durante el secado se decoloran y adquieren tonalidades doradas.
Seguidamente, las hojas son zafadas de los cujes y se clasifican para ser llevadas a la preindustria agrupadas en cajas, iniciándose con ello el proceso de fermentación y curación en pilones, cuyas hojas son removidas durante un período de 6 a 12 meses. Posteriormente a las hojas las despalillan retirándole la vena central y luego las secan y las empacan para ser enviadas a la fábrica de puros.
El ingeniero Miguel Pérez asegura que cada una de las etapas del cultivo y producción del tabaco, requieren de cuidados minuciosos que son claves para garantizar la calidad del producto.
ANATOMIA DEL PURO
La fabricación de un puro está centrada en tres elementos principales: la tripa, el capillo o capote y la capa, configurándose la cabeza, cañón y pie.
La tripa es una mezcla de hojas de uno, dos o tres tipos de tabaco y constituye el corazón del puro.
La tripa está formada por largas hojas de tabaco, que ocupan la longitud total del puro. La que se envuelve con una hoja llamada capillo o capote; ésta influye en el sabor, el aroma y la combustibilidad del puro.
La capa es la hoja que está a la vista, debe ser atractiva y bien veteada, de textura uniforme y suave al tacto, puede contribuir al sabor del puro en un 60 por ciento.
La cabeza es la parte del cigarro por donde se fuma. Puede terminar en forma de avellana o en rabo de cerdo cuando está hecha a mano. Su realización manual es muy laboriosa y especializada.
El cañón o tallo es el cuerpo del cigarro. El cañón parejo es el que mantiene el mismo grosor en toda la longitud del puro.
El pie es por donde se enciende el cigarro, el encendido tiene sus características y sus secretos.
ABORIGENES AMERICANOS PRIMEROS FUMADORES
Los pueblos aborígenes del continente americano fueron, sin duda, los primeros, no sólo en cultivar, sino en fumar la planta, que probablemente es originaria de la península de Yucatán en México.
Fray Bartolomé de las Casas, el propio Cristóbal Colón y sus compañeros de viaje observaron con asombro, en las islas de Cuba y en las de San Salvador, cómo los indios, con gran placer, aspiraban por la nariz el humo de unos rollos de hierbas aromáticas.
“Tenían un tizón en las manos, de hierba seca, metido en una hoja también seca… encendido por una parte y por la otra aspiraban aquel humo que les adormecía las carnes…”, relató Fray Bartolomé de las Casas.
El conquistador Hernán Cortés se sorprendió en México al mirar al emperador Moctezuma fumando después de las comidas. El placentero hábito es motivo de una gran cantidad de pinturas precolombinas, en muchas de las cuales el dios del sol aparece con un cigarro en la boca.
Tras su hallazgo en América, el tabaco tardó poco tiempo en ser introducido en Europa. Un siglo después la corona española con Felipe II en el trono, impuso tributo sobre él, ordenando además su cultivo.
Con el tiempo, los conquistadores, a su regreso, introdujeron en España y Portugal la costumbre de fumar tabaco. Este hábito, señal de riqueza, cundió por Francia, gracias al embajador francés en Portugal e Italia, Jean Nicot (que acabaría por dar su nombre a la nicotina, y Nicotiana Tabacum sería el nombre latino del tabaco).
Aunque los cronistas hacen referencias al cultivo del tabaco en el sur de Nicaragua, en los entonces dominios de los caciques Nicoya y Nicarao, ya durante la Colonia llegó a ser un cultivo importante en Las Segovias.