Protección a productores en el Cafta

Este artículo y los venideros son parte de las últimas producciones en vida de don José Leñero, fallecido este domingo José Leñero G.* En columna anterior comenté una conferencia del doctor Eduardo Lizano en el Incae, en que apoyé su afirmación de que sin espacio económico no es posible el desarrollo. Esto hace que el […]

  • Este artículo y los venideros son parte de las últimas producciones en vida de don José Leñero, fallecido este domingo

José Leñero G.*

En columna anterior comenté una conferencia del doctor Eduardo Lizano en el Incae, en que apoyé su afirmación de que sin espacio económico no es posible el desarrollo. Esto hace que el Cafta sea una necesidad para ampliar nuestro pequeño espacio natural. Sin embargo, como agregó el orador, hay que tener cuidado con dos trampas: 1) que las asimetrías se resuelvan dando plazos exagerados (en el TLC Costa Rica-Chile se llegó a 16 años) y 2) eliminar todos los subsidios agrícolas.

El criterio con que se ha abordado ambos temas ha sido proteger a las empresas nacionales para evitar su desaparición y con ella el empleo que ofrecen.

Concuerdo en la necesidad de dar protección transitoria a las empresas locales, pero sólo a las que manifiesten su voluntad de someterse a un urgente y profundo proceso de actualización que les permita mantenerse vigentes una vez que se agote el plazo corto y razonable, en que deban enfrentar la competencia externa.

La política de protección a las empresas nacionales basada en largos plazos de apertura favorece a las que sólo ofrecen mantener su status quo y que no han ofrecido, ni se les ha exigido ningún tipo de planes de actualización.

En mi manera de ver, esta forma de protección a los productores es equivocada y atropella los derechos de los consumidores nacionales que tendrán que renunciar al mejor nivel de vida que le procurarían los correspondientes bienes y servicios importados de mejor calidad y precio.

Un interesante anuncio de TV de Procomer de Costa Rica muestra que este pequeño país está produciendo porcentajes importantes del consumo de USA en rubros como jugo de naranja, banano, yuca, melón, sandía… ¿Por qué no se puede instar a nuestras empresas de las áreas sensibles, a que empiecen a producir ese tipo de bienes y servicios que se venden bien en ese mercado, en lugar de amparar a las que se dedican a producir lo que no tenemos las condiciones para hacerlo competitivamente en las condiciones de los mercados extranjeros, incluida la realidad de sus subsidios?

Creo que, en vez de consolidar a las empresas subdesarrolladas, las políticas públicas y privadas deberían concentrarse en apoyar únicamente a las empresas que están dispuestas a actualizarse para competir con las extranjeras en calidad y precio.

Para esto creo necesario formar una cruzada nacional para ayudarlos mediante una acción coordinada y eficiente entre la educación que necesitan, la asistencia técnica para implementar las nuevas técnicas y el apoyo financiero para hacerlo.

Esa cruzada la podría encabezar alguna institución parecida a Procomer de Costa Rica, invitando a participar a organizaciones de Gobierno, de crédito que prestan asistencia técnica, programas de universidades tanto de extensión cultural como de servicio y hasta brigadas de voluntarios de colegios, tanto públicos como privados.

Obviamente, este esfuerzo debe ser planificado y armónico pero ¿por qué no hacer esto en lugar de proteger a empresas sin futuro para el país?

* Consultor internacional.

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