Carlos Martínez Morán [email protected]
Después de diez días de batallar contra la muerte, el pequeño Engel Isaac Talavera Coronado se rindió ayer en una sala del Hospital Fernando Vélez Paiz, a consecuencia de un trauma craneoencefálico y golpes en distintas partes del cuerpo.
El niño, de ocho años, fue arrollado el 24 del mes pasado, frente al Club de la Fuerza Aérea, y en estado inconsciente lo trasladaron al Hospital Antonio Lenin Fonseca y luego lo remitieron al Fernando Vélez Paiz, informó su mamá, Ana Patricia Talavera Dávila.
Agregó que durante el tiempo que el niño estuvo hospitalizado, los médicos le dijeron que debía prepararse para lo peor, porque los daños que había sufrido en su cabeza eran muy severos. Pero las esperanzas sobre su recuperación cobraron fuerza el domingo pasado que el niño abrió los ojos y le apretó la mano. “Yo le di gracias al Señor porque pensé que me lo iba a dejar, pero al día siguiente una enfermera me llamó por teléfono y me comunicó que había muerto por un paro cardíaco”, dijo entre lamentos.
Explicó que el día del accidente el niño salió ilusionado de su casa, en el barrio Escuela Quemada, ubicado frente a la aduana, en dirección al Club de la Fuerza Aérea. Iba en compañía de Ángela Virginia Muñoz Meneses, pero al cruzar la carretera un carro lo catapultó por los aires.
Según la Policía de Seguridad de Tránsito del Distrito Seis, el vehículo involucrado en este hecho es un Mazda rojo oscuro, placas 239-030, que conducía Guillermo Alberto Argüello Avilés, quien fue detenido en el lugar del accidente, pero horas después dejado en libertad con arresto domiciliario.
En el dictamen conclusivo sobre este caso, la Policía señala que la causa del accidente se produjo por falta de tutela. El caso se encuentra en los Juzgados capitalinos.