- La sandinista Alba Luz Ramos y el liberal Edgar Navas serían los elegidos por consenso
- Ramos dice que tiene que haber acuerdo definitivo antes del 10 de febrero próximo
Ary Neil Pantoja [email protected]
La magistrada sandinista Alba Luz Ramos Vanegas y su colega liberal Edgar Navas Navas integran la nueva fórmula —y al parecer definitiva—, para presidente y vicepresidente, respectivamente, de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Consultada al respecto, Ramos dijo que “ésta es una posibilidad, aunque todavía hay mucho que negociar esta semana”.
Ramos no desmintió ni descartó un posible acuerdo en el que Navas sea su vicepresidente. Sin embargo, la versión de Navas no la conocimos pues el sábado abandonó rápidamente la Escuela Judicial, por lo que no se le pudo consultar, y ayer domingo no contestó su celular.
¿El doctor Navas va ir de vicepresidente con usted? “Sí, ésa es una de las propuestas que tenemos. Seguimos negociando y seguimos viendo a ver qué va a pasar y el próximo paso son (las presidencias) de las salas y las comisiones”, contestó Ramos.
La posible reelecta presidenta del Poder Judicial confió en que antes del 10 de febrero próximo habrá un acuerdo definitivo sobre la presidencia y vicepresidencia de la Corte Suprema pues, de lo contrario, ese día el Tribunal de Apelaciones de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAN) quedará oficialmente desintegrado con tres magistrados menos.
“No te puedo asegurar cien por ciento que sí, porque no depende sólo de mí, ni sólo de nosotros (los magistrados sandinistas), pero puede que así sea”, dijo Ramos en referencia a la posibilidad de lograr un acuerdo definitivo antes del 10 de febrero.
Ramos reconoció que hay otros obstáculos, pero que se pueden superar para evitar que la crisis se extienda aún más. Entre esos obstáculos, dijo, están el desacuerdo que existe entre los magistrados liberales para dejar que el sandinista Rafael Solís continúe al frente de la Comisión de Régimen Disciplinario.
FECHA TOPE
Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) continuarán esta semana las negociaciones para la elección del presidente y vicepresidente de ese poder del Estado, para luego continuar con los presidentes de las cuatro salas y dos comisiones, y los nombramientos de las magistraturas de Apelaciones que se encuentran vacantes.
Si la Corte llega sin presidente al 10 de febrero, cuatro tribunales estarían desintegrados; el de Granada, Masaya, y las Regiones Autónomas del Atlántico Norte y Sur, respectivamente, más una vacante en el de Managua.