José Adán Silva [email protected]
Mañana termina el primer mes del año 2004 y en la Corte Suprema de Justicia la vida sigue igual, que desde el 22 de octubre del año pasado, cuando comenzó una crisis que cien días después no acaba.
La crisis, que comenzó cuando se les venció el período a los presidentes de las distintas salas y a la presidencia de la Corte, se ha agravado por la falta de concordancia entre los intereses de magistrados liberales que han gestionado por todos los medios la liberación del ex presidente Arnoldo Alemán, y los magistrados sandinistas que se niegan a tal favor y a apoyar una Ley de Carrera Judicial, que de aprobarse en la Asamblea Nacional los dejaría debilitados en el sistema judicial.
No obstante, las pláticas entre ambas bancadas siguen igual que el año pasado, según confirmó a LA PRENSA la magistrada Alba Luz Ramos, última presidenta de ese poder del Estado.
“Conversaciones todavía las seguimos teniendo, a veces incluso de manera informal, pero una propuesta seria y razonable para elegir autoridades todavía no la tenemos, estamos en eso”, dijo ayer Ramos, quien la semana pasada anunció que declinaría su candidatura sólo si en su lugar se elige a su compañera magistrada Yadira Centeno.
La semana antepasada la Corte Suprema acordó la integración de salas para darle continuidad a los casos pendientes de resolución, pero no se pusieron de acuerdo para elegir a sus presidentes.
Y de las palabras de la magistrada Ramos se percibe que posiblemente el segundo mes del año inicie sin que la Corte haya superado la crisis.