Incrédulo creyenteque vas errantetras un pueblo pecador Por desidia o por olvidono estuviste presente¡no creíste!ese era tu dolor. Pobre Tomásno naciste en un pesebre,ni un pastor te llegóa rezar,pero al amara Cristo,¡desconfiaste!y Él te lo vino a reclamar:—Pon tu dedo en mi costado-te dijo,¡y lo pusiste!Sólo así te fuistea arrodillar:—¡Señor mío y Dios mío!,dijiste,¡Ay Tomás no sabías,que al amartenías que confiar;y en un amigo,como Jesucristo,nada malo te podía pasar. ¡Pobre Tomás,aprende a confiar!

Pobre Tomás   Afrika Paz Pobre Tomás   Afrika Paz Incrédulo creyenteque vas errantetras un pueblo pecador Por desidia o por olvidono estuviste presente¡no creíste!ese era tu dolor. Pobre Tomásno naciste en un pesebre,ni un pastor te llegóa rezar,pero al amara Cristo,¡desconfiaste!y Él te lo vino a reclamar:—Pon tu dedo en mi costado-te dijo,¡y lo […]

Pobre Tomás

 

Afrika Paz



Pobre Tomás


 



Afrika Paz



Incrédulo creyente
que vas errante
tras un pueblo pecador

Por desidia o por olvido
no estuviste presente
¡no creíste!
ese era tu dolor.

Pobre Tomás
no naciste en un pesebre,
ni un pastor te llegó
a rezar,
pero al amar
a Cristo,
¡desconfiaste!
y Él te lo vino a reclamar:
—Pon tu dedo en mi costado-
te dijo,
¡y lo pusiste!
Sólo así te fuiste
a arrodillar:
—¡Señor mío y Dios mío!,
dijiste,
¡Ay Tomás no sabías,
que al amar
tenías que confiar;
y en un amigo,
como Jesucristo,
nada malo te podía pasar.

¡Pobre Tomás,
aprende a confiar!

Aquí Entre Nos

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí