Terminal

Edgard Obregón Rivera Los vientos de diciembre soplan para alegría de los nicaragüenses, salvo para los vendedores, compradores y usuarios que llegan a buscar transporte al mercado de Masaya. Ellos son cubiertos de polvo porque no se riega el terreno de la terminal, ubicada en la parte este del mercado de Masaya, desde que pasó […]

Edgard Obregón Rivera

Los vientos de diciembre soplan para alegría de los nicaragüenses, salvo para los vendedores, compradores y usuarios que llegan a buscar transporte al mercado de Masaya. Ellos son cubiertos de polvo porque no se riega el terreno de la terminal, ubicada en la parte este del mercado de Masaya, desde que pasó a manos del señor Arnoldo Porta, el cual cobra de uno a cinco córdobas por entrada.

Los más perjudicados son los vendedores que permanecen todo el día en el mercado y padecen enfermedades de las vías respiratorias, así como resequedad en la piel. Pero la Alcaldía no hace nada. Es necesario que el Gobierno haga algo por esta pobre gente que lucha a diario por sobrevivir, y en el mejor de los casos declarar esos terrenos de utilidad pública y realizar los trabajos pertinentes para crear una terminal decente. El presidente Bolaños, que es de Masaya, tiene la palabra.

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