Gustavo Ortega [email protected]
Washington D.C. – Para lograr el cierre de las negociaciones del Cafta, la jornada de trabajo se extendió durante la última noche, los asuntos que detenían el avance eran el azúcar y los textiles, dos rubros donde Nicaragua logró buenos resultados, según valoraciones de los involucrados.
Carreras, gritos, café caliente en vez de agua y receso sólo para bañarse, fue el training de la última jornada, ya estaba casi vacío el piso donde se estaba negociando, donde durante ocho días el bullicio y las especulaciones abundaban.
A las nueve de la mañana los altos negociadores se reunieron por última vez para valorar los resultados, casi una hora después se escucharon aplausos, luego vinieron los abrazos, las sonrisas y un par de lágrimas.
Con eso terminaron los once meses de negociaciones, algo que pretendían anunciar el 12 de diciembre pero tuvo que alargarse cinco días más.
La precursora del destrabe de las negociaciones por Nicaragua, Alicia Martin, no podía esconder su satisfacción, con eso sellaba una vez más los éxitos acumulados en los 33 años que tiene de experiencia en comercio exterior.
Actualmente funge como asesora del ministro de Fomento, Mario Arana, cargo que ya lleva casi 20 años de ejercer. Es considerada una eminencia a nivel centroamericano, además de ser catalogada como una de las negociadoras con mas porte y garbo.
Al salir de la última reunión lo primero que expresó a LA PRENSA era que sentía una gran satisfacción pues le correspondió cerrar las dos áreas que mantenían sin avances las negociaciones: los principales rubros agropecuarios y los textiles.
Confió que las negociaciones más difíciles se concentaron en el azúcar, textiles, carne y arroz.
A sus 64 años, los planes inmediatos de Martin, de origen suizo-español, son descansar, “me siento bastante agotada, pero después de esto seguiré, es una experiencia acumulada”.
Martin junto al jefe negociador Carlos Sequeira y el ministro de Fomento, Mario Arana, formaron la primera instancia de negociación en la última etapa del Cafta.
Pero tras ellos siempre estuvo otro asesor que en esta ronda siempre se le vio corriendo junto a su computadora portátil donde se realizaban los cálculos de los productos que le interesaban a Nicaragua.
Con casi dos metros de estatura y más de 250 libras, Julio Terán se convirtió en la sombra de los negociadores de primer nivel y ayer dijo que a su juicio Nicaragua logró el balance esperado, “logramos más acceso de lo que dimos nosotros, creo que salimos mejor que el resto de países de Centroamérica”.
La única cuota de maní de la región, una cuota considerable de queso, además de lograr proteger el arroz, pollo y lácteos, que era el objetivo de Nicaragua.
Además fue el único país que logró 100 millones de dólares anuales de niveles arancelarios preferenciales, conocidos como TPL, en el sector textil.
Se fue a más de 15
Arroz, lácteos y pollos, fueron protegidos con más de 15 años, que era lo máximo que había cedido Estados Unidos como tiempo de espera para que se eliminaran los aranceles a sus importaciones. Sin embargo, en el caso de los lácteos se lograron 20 años y en los otros dos rubros se lograron 18 años.