Martha Riva Palacio
Test
¿La pesada del grupo?
El que sea complicado caerle bien a todo el mundo no quiere decir que no debas echarle ganas. Tal vez el motivo por el cual no eres popular es porque tienes activado el repelente de amigos. ¿O nada que ver?
Martha Riva Palacio
1.- En promedio, son más las personas que alucinas que las
que te caen bien.
a) Cierto. (Pasa a la 7)
b) Falso. (Pasa a la 10)
2.- Te cuesta mucho tratar con una chava quien tiene una forma de ver la vida que para nada coincide contigo. Puede ser, incluso, que hasta te desespere.
a) Posiblemente.(Pasa a la 15)
b) No es para tanto.
(Pasa a la 9)
3.- Antes de llegar a una fiesta donde no conoces a ninguno de los presentes, ya vas pensando que te van a odiar y que absolutamente nadie estará interesado por ti.
a) Todo lo contrario.
(Pasa a la 14)
b) Te suena familiar.
(Pasa a la 9)
4.- Frecuentemente, te sientes presionada por demostrar a todos que puedes ser la niña más capaz del mundo. Lo que incluye, dicho sea de paso, hacer más que obvias las metidas de pata de los demás.
¿Me refiero a ti?
a) Si (Pasa a la 6)
b) No (Pasa a la 11)
5.- Si sospechas que alguien se va a ver mala onda contigo, tu estrategia es demostrarle que te vale un comino antes de que él o ella se te adelante.
a) Falso.(Pasa a la 3)
b) Cierto.(Pasa a la 15)
6.- Tiendes a decir las cosas como se te vienen a la mente sin que te agobie cómo van a reaccionar los demás.
a) Para nada (Pasa a la 5)
b) Algo hay de cierto. (Pasa a la 2)
7.- La mayoría de tus compañeros no estudiaron y le piden al maestro que les dé un día de chance. A ti te da lo mismo, pero aún así protestas para que lo hagan hoy. ¿Has hecho algo por el estilo?
a) No. (Pasa a la 4)
b) Algunas veces. (Pasa a la 8)
8.- No es nada fácil que alguien te caiga bien y mucho menos que sea tu amigo del alma. Y, la verdad, te sientes orgullosa de que así sea.
a) Ni al caso. (Pasa a la 11)
b) Te suena. (Pasa a la 2)
9.- Al principio, es cierto que tus compañeros te buscaban, pero luego perdieron interés.
a) Cierto. (Pasa a la 15)
b) Falso. (Pasa a la 14)
10.- Siempre has tenido pésima suerte y, por algún motivo, te tocan chavos que adoran hacerte la vida imposible.
a) Sí. (Pasa a la 11)
b) No. (Pasa a la 4)
11.- Haces todo para que te acepten… hasta sus tareas.
a) Algo así. (Pasa a la 13)
b) Ni de loca. (Pasa a la 12)
12.- La verdad es que te sientes en desventaja y suspiras por ser tan bonita o inteligente como Susanita. Así sí se daría cuenta de que existes.
a) Te suena. (Pasa a la 13)
b) Nada que ver contigo. (Pasa a la 5)
13.- El chivo expiatorio
Es cierto que nuestros compañeros de salón pueden ser una pesadilla y que no siempre somos nosotras las antipáticas, pero no ayuda en nada que te comportes como el basurero del grupo.
¿¡Qué é?! Pues sí, eso estás haciendo:
Ves como normal que los demás se burlen de ti.
Te encanta hacerla de tapete.
Para evitar sentirte aislada, debes comenzar por aceptarte a ti misma.
Deja de ir por la vida diciendo: “Péguenme, pero pélenme”. ¿Cómo van a tomarte en serio si tú no lo haces primero? Es una ley universalmente probada que la gente abusiva tiende a atacar a quienes ve más vulnerables.
14.- La moneda de oro
Pues en tu caso, si no eres popular es por pura cuestión de química; lo que sí es un hecho es que para nada eres la sangre pesada del grupo. Aún cuando no te das cuenta, es muy posible que llames la atención más de lo que te imaginas, no sólo porque tu autoestima anda bien —aunque con los típicos bajones por los que pasamos todas—, sino porque te preocupan los demás y no te agobia demostrarlo. Así que es más cuestión de relajarte y ser tú misma.
15.- Señorita densidad
¿Cómo esperas que los demás sean buena onda si tú no lo eres? Tienes tanto pavor a que te rechacen que los alejas primero para así evitarte la pena. Además, estás tan a la defensiva que no es raro que tus compañeros opten por mejor ni acercarse, pero, desgraciadamente, si siempre esperas lo peor, es lo que recibirás. ¿Por qué? Porque ya te programas para que así sea. No tienes que dejar de ser tú misma, pero no necesitas declararle la guerra a todos para lograr que reconozcan que vales tanto o más que ellos. Y es que, chava, en ocasiones puedes tener una insoportable tendencia a demostrar que eres superior. Aliviánate o en serio vas a terminar odiándote. Una cosa es ser honesta… y otra muy diferente ser hiriente. ![]()