Brenda Schneegans
Felicito a don Humberto Belli por su artículo del jueves 3 de diciembre de este año, en el que dijo que los nicaragüenses no podemos aceptar que un par de corruptos –Daniel Ortega y Arnoldo Alemán– decidan el futuro de Nicaragua. El daño que le han hecho estos dos individuos al pueblo ha sido tan grande que hoy todavía vivimos las consecuencias.
En estos tiempos no se permiten dictaduras y hay ejemplos de dictadores que ahora viven en el exilio. Si realmente estos dos tienen un poco de inteligencia deberían pensar que la vida que llevan en Nicaragua no la van a tener en ninguna parte del mundo. Una vez desterrados, la vida se encargará de que paguen por todo el daño que le han hecho a sus hermanos nicaragüenses.
Daniel Ortega debería estar preso, así como el reo Arnoldo Alemán. Ellos tienen que pensar muy bien en las consecuencias de sus acciones. Lo mejor sería que se alejaran de la política y gozaran el dinero que le quitaron al pueblo de Nicaragua. El país no los necesita, los nicaragüenses queremos trabajos, paz y tranquilidad, y ustedes están negándonos ese derecho.