- Otra alternativa es un plebiscito para consultar a ciudadanía sobre necesidad de un acuerdo nacional para reformar instituciones
- Primer vicepresidente del PLC
rechaza propuesta del FSLN y de la Convergencia
Consuelo Sandoval [email protected]
El secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, propuso ayer la realización de un referéndum o un plebiscito para consultar a la ciudadanía sobre un acuerdo nacional para promover reformas institucionales.
La propuesta de Ortega es respaldada plenamente por los integrantes de la Convergencia, y la ex presidenta del Parlamento, Miriam Argüello, dio lectura a un comunicado en el que propugnan por fortalecer los poderes del Estado y la institucionalidad, para lo cual, proponen un diálogo entre las distintas fuerzas políticas y el gobierno del presidente Enrique Bolaños que permita un acuerdo nacional y que sea sometido a la población a través del voto secreto en un plebiscito o referéndum.
“Hemos planteado la necesidad de un acuerdo nacional que le hemos propuesto al presidente (Enrique Bolaños) y las fuerzas políticas, se habló de esa posibilidad con el PLC, pero a última hora viene el PLC y pone como condición que se ponga en libertad a Alemán. Eso es innegociable y si nos van a poner esa condición, sencillamente no hay acuerdo”, sentenció Ortega.
La propuesta sandinista también plantea la apertura de espacios de participación ciudadana, mediante el establecimiento de asambleas municipales y departamentales, cuyos integrantes serían escogidos entre los diferentes sectores y quienes tendrían la responsabilidad de determinar de la política municipal y la toma de decisiones nacionales.
“Ante ellos (asambleas municipales) tendría que responder el alcalde, vicealcalde y el concejo municipal. Las asambleas departamentales de los distintos sectores deben ser tomados en cuenta en la toma de decisiones de carácter nacional”.
PLC RECHAZA PROPUESTA
El primer vicepresidente del PLC, Wilfredo Navarro, rechazó la propuesta de Ortega y alegó que si no hay dinero para las elecciones, tampoco habrá para la organización de un referéndum o bien de un plebiscito.
“Habría que ver, nosotros hemos hablado de un acuerdo nacional donde participen todas las fuerzas políticas y ese es un planteamiento lo hicimos antes que don Daniel. Hace unos días estaba tratando de derrocar a don Enrique Bolaños, amenazándolo que lo iba a echar preso, al día siguiente se va contra los liberales, amenazándolos también y ahora usa nuevamente su ropa de pastor cuando conocemos que es un lobo que ha perdido el pelo pero que no ha perdido las mañas. No nos atenemos a lo que dice el Frente Sandinista”, reprochó Navarro.
TEMAS DE LA CONSULTA
La ciudadanía sería consultada acerca de los siguientes puntos:
1. La búsqueda de un Poder Ejecutivo eficiente que abra espacios de participación a la sociedad civil en la gestión gubernamental, que sea transparente en la gestión de recursos y oriente su actuación de cara a los intereses nacionales y del pueblo.
2. Una Asamblea Nacional fortalecida para responder a sus electores, democratizar y modernizar su funcionamiento.
3. Fortalecer la independencia, autonomía y modernización del Poder Judicial, aprobando una Ley de Carrera Judicial que sea un instrumento de la profesionalización de jueces y magistrados y no un mecanismo de revancha política.
4. Una reforma profunda al sistema electoral para ampliar el pluralismo político, posibilitar la participación equilibrada y sin exclusiones de todas las fuerzas políticas, democratizar el sistema de elección de diputados, reformar la institucionalidad electora para hacer posible elecciones justas y transparentes, que motiven una elevada participación de los nicaragüenses.
LO QUE DICE LA CONSTITUCIÓN
La Ley Electoral define el Plebiscito como la consulta directa que se hace al pueblo sobre decisiones que dentro de sus facultades dicte el Poder Ejecutivo y cuya trascendencia incida en los intereses fundamentales de la nación. En cambio, el Referéndum es el acto de someter directamente ante el pueblo leyes o reformas, de carácter ordinario o constitucional, para su ratificación.