- Algunas inconformidades con proyecto salen a luz
Amparo Aguilera [email protected]
Después de tres revisiones las autoridades del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) prevén que dentro de 50 días el Anteproyecto de la Ley General de Turismo podría estar consensuado, y en manos de la Comisión de Turismo de la Asamblea Nacional (AN) para su dictamen y puesta en plenario.
Sin embargo, todavía el futuro del anteproyecto está difuso. Por un lado hay sectores que ya lo conocen y aprueban; por otro, existen asociaciones que lo desconocen y cámaras turísticas que lo ven como “amenaza”.
Lucía Salazar, titular del Intur, comentó que el proyecto de ley, en sus 82 artículos, beneficia a todo el sector involucrado en el rubro, porque establece un marco legal a la industria turística nacional, con una visión de futuro que abarcará los próximos 15 años, por lo menos.
Lo que Ramiro Pozo, analista legal de la Dirección Jurídica del Intur, visualiza como un ordenamiento legal, donde el sector privado figura como la base de la inversión directa turística, generadora de empleos.
Aunque reconoce que la iniciativa también favorecerá al Intur como ente rector de las políticas nacionales turísticas. “… Porque refleja cómo queremos que se desarrolle el turismo, hacia dónde y en qué términos”, refiere.
Miguel Romero, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), una de las primeras cámaras que conoció el borrador del anteproyecto, dice que éste es positivo.
LAS PARTES
“Este anteproyecto… recoge todas las leyes; la 306 y la 298, Ley Creadora del Intur, y sus reglamentos lo que da seguridad jurídica a cualquier empresario con un solo golpe de vista, porque en una sola ley podrá conocer lo que le corresponde para invertir ”, valora.
No obstante, aclara, que pretenden hacer algunos mejoramientos que implicaría la inclusión de fondos de promoción turística, la institucionalización de asociaciones de mercadeo entre el Gobierno y la empresa privada y fórmulas, que no especificó, para apoyar a los pequeños empresarios dentro de la iniciativa.
Pero la Asociación de Propietarios de Pequeños Hoteles de Nicaragua (Hopen), no está al tanto. Según dice Róger Velásquez, secretario de la asociación, será hasta el miércoles que conocerán la iniciativa, cuyo análisis les llevará una semana. “Hasta entonces tendremos una posición al respecto”, apunta.
Aunque adelanta que la harían suya, si los beneficia directamente. “Es decir si nos baja el piso de inversión, que actualmente es de 50,000 dólares, que no está al alcance de ningún pequeño empresario; y regula la inversión extranjera, específicamente las tarifas”, consideró.
Sin embargo Juan Iván Bugna, presidente de la Cámara Nicaragüense de la Micro y Pequeña Empresa Turística (Cantur), quien ya la conoce, insiste en que el anteproyecto es “inservible”.
Bugna expone que no es una guía para invertir y que tampoco los protege. “Lo que vemos es una ley que sirve para repartir poder entre la Asamblea (AN) y el Intur, porque no han tomado en cuenta el anteproyecto que ya planteó nuestro sector”, asegura.
En este sentido aún reprocha, el hecho de haber excluido en el primer borrador, a los empresarios extranjeros del Consejo Directivo del Intur; el que esté la empresa privada dentro de la comisión que autorizará proyectos y que dentro del consejo tengan participación diputados de la AN. De forma que están cabildeando en las bancadas liberal y sandinista para evitar su aprobación en el plenario de la AN.
BORGE CON OTRA VERSIÓN
Tomás Borge, presidente de la Comisión de Turismo en la Asamblea Nacional, asegura que el anteproyecto de la Ley General de Turismo ya está en manos de la comisión, porque ya ha sido consensuada con todos los sectores involucrados en turismo, adelantó que ya fue dictaminada y sólo realizarán “pequeñas” reformas en la iniciativa.