- Presidenta de Nimehuatzin lamenta que el Minsa los haya excluido “por manejos politiqueros”, pero el Minsa dice que ellos pueden trabajar con la comisión
Nohelia González yRoberto Pé[email protected]
Más de 15 años de labor de capacitación para la prevención de la epidemia del VIH/sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) no fueron suficientes, aparentemente, para que la Fundación Nimehuatzin fuese integrada como miembro de la Comisión Nacional de Sida en el país.
Rita Arauz, presidenta de la Fundación Nimehuatzin, un organismo no gubernamental creado formalmente en 1990, que trabaja en capacitación, atención e investigación sobre el tema del sida, cuestionó el hecho de que el Gobierno, a través del Ministerio de Salud no consideró desde el origen de la Conisida la incorporación de la fundación como ente pionero en la temática.
En entrevista con LA PRENSA, Arauz, junto a los periodistas María Elena Artola y Teatino Santana, integrantes de la red de comunicadores sobre el tema del VIH/sida, lamentaron que el capital social generado por años de trabajo de la Fundación, que ha dado como resultado la conformación de tres redes (comunitaria, de comunicadores y de ética), no sea aprovechado por el Ministerio de Salud y la Conisida en provecho del trabajo de prevención de la epidemia.
“Existe un capital social que se ha venido desarrollando y fortaleciendo, pero por manejos politiqueros, de influencias y protagonismos personales se deja fuera”, dijo Arauz.
Sin embargo Beatriz Delgado, responsable del departamento de Vigilancia de VIH/sida del Minsa, dijo que aunque sólo dos personas provenientes de organismos de la sociedad civil que realizan labores de prevención de la enfermedad, forman parte de la directiva del Conisida según lo establecido por Ley 238, Nimehuatzin está en capacidad de trabajar con la comisión.
“Leonel Argüello y Ana María Pizarro son representantes dentro de la Conisida desde la población civil. Si Nimehuatzin quiere trabajar a través de la Conisida tendrá que enviar sus proyectos a los dos representantes y ellos van a evaluarlos, como Ministerio de Salud no nos oponemos, ellos no han tenido obstáculo para trabajar con el ministerio”, concluyó Delgado.
INTERNACIONALMENTE RECONOCIDOS
Nimehuatzin destaca la labor de educación y concientización realizada con los diputados de la Asamblea Nacional a fin de lograr la aprobación de la Ley 238 o Ley de Promoción, Protección y Defensa de los Derechos Humanos ante el sida, creadora del Conisida. “A Conisida la crea la Ley 238 y nosotros fuimos co-creadores. Educamos a los legisladores”, subraya.
Para Arauz es lamentable que el trabajo de Nimehuatzin sea reconocido internacionalmente y que en el país no se considere su participación en la instancia rectora de la temática.
Cuestionó que desde que en el 2000, la entonces ministra de Salud, Mariángeles Argüello, incluyó en la Conisida “a sus aliados”, situación que a su juicio sigue primando en la actual administración del Minsa.
Para Arauz el Fondo Global de Naciones Unidas, del que Nicaragua recibirá 10.4 millones de dólares para combatir el sida, la tuberculosis y la malaria, es una oportunidad para aprovechar iniciativas como las impulsadas por Nimehuatzin con las redes, dada la presencia territorial que tienen.
Agregó que el sida debe ser incluido dentro de la agenda del desarrollo humano sostenible.
ESTADÍSTICAS
Nicaragua registró en los últimos 16 años un total de 1,099 portadores del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida), de los cuales 248 ya fallecieron, según las estadísticas del Ministerio de Salud, correspondientes al período de 1987 —cuando se confirmó el primer caso de sida en Nicaragua— a junio del 2003.
Del total de infectados 469 adquirieron la enfermedad en el vientre de su madre. Catorce de los enfermos actualmente son niños. La Organización Panamericana de la Salud ha advertido que uno de los grupos de edades que está siendo afectado en Nicaragua por la enfermedad, son los niños de 8 a 10 años, que habrían sido infectados tras un abuso sexual.
La Cruz Roja Nicaragüense detectó en el 2002, 30 personas portadoras de sida, de 36,000 donadores de sangre.