- Oficiales especializados de la Policía capacitaron a más de 300 estudiantes de Condega y Estelí
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected]
“Es lo mejor que ha hecho la Policía en capacitar a nuestros hijos para evitar que caigan en las garras de las drogas, porque un drogadicto no sirve para nada, sino para cometer maldades y convertirse en un ser inútil, expresó con aplomo la señora Lidia Rivera Rugama, madre de uno de los estudiantes capacitados en temas de drogas.
Un total de 312 estudiantes de sexto grado de las escuelas Julio César Castillo y Lolita Salazar, en Condega y del centro escolar El Rosario y Rubén Darío en Estelí, clausuraron satisfactoriamente las clases sobre el Programa de educación para resistir el uso y abuso de drogas, DARE, auspiciado por el Gobierno de Estados Unidos.
Doña Lidia Rivera Rugama, al participar en el acto de entrega de diplomas a estudiantes que recibieron el curso en el centro escolar El Rosario de Estelí, dijo sentirse la mujer más feliz, porque su hijo ahora cuenta con las herramientas suficientes para evitar caer en el flagelo de las drogas.
La implementación del Programa DARE inició en Estados Unidos en 1983, y ya se ha extendido a 54 países, incluidos Canadá, Nueva Zelanda, México, Honduras, Costa Rica y Nicaragua, que firmó el convenio en el año 2001, contemplando la entrega de materiales educativos y la capacitación a oficiales de la Policía en la metodología para la prevención del consumo de drogas en las escuelas.
GRANITO DE ARENA
La comisionada Erlinda Castillo, segunda jefa de la Policía Nacional en el departamento de Estelí, refirió que el Programa DARE lleva tres años de ejecutarse en la zona, “aportando un granito de arena para que los estudiantes aprendan a decir no a las drogas”.
“Es difícil que ahora nos engañen, nosotros ya conocemos los daños que provocan las drogas y estamos claros que cualquier joven que se meta a drogadicto pierde su futuro al ser afectado su sistema nervioso”, advirtió Laura Sofía Arbizú, estudiante del centro escolar El Rosario, situado en una zona afectada por problemas sociales.
Como parte del Programa DARE, la Policía Nacional en el año 2002 capacitó a más de mil trescientos niños y adolescentes de escuelas primarias de distintos departamentos del país, para que aprendan a resistir las presiones de los “pusheres”, que ofrecen narcóticos en los centros escolares.