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FERNANDO MANSELL, PRESIDENTE ASOCIACIÓN NICARAGËENSE DE ARROCEROS (ANAR):
Para el sector arrocero hay varias cosas que preocupan. Si bien, este rubro no busca concretamente ingresar al mercado americano, la intención de fondo es aumentar su nivel de competitividad para hacer frente a las importaciones.
El productor sostuvo que los arroceros sólo esperan que sea efectiva la desgravación a un plazo de 15 años para productos sensibles reunidos en la canasta D. Por otro lado, requieren de mecanismos de compensación para procurar elevar el nivel de competitividad del rubro en el país. Esto pasa por establecer un arancel y una cuota de importación acorde con las necesidades del país.
“En el sector con el libre comercio, más que beneficios vemos amenazas, porque ellos son competitivos por sus subsidios, no porque sean mejores productores”, externó.
Añadió que es posible que desde EE.UU. se puede importar arroz más barato y si el mercado se deja totalmente abierto, quebraría la producción nacional, y el país quedaría desprotegido en cuanto a precios pues no hay garantía que en determinado momento se eleven y afecten el bolsillo de los consumidores.
MARIO AMADOR DEL COMITÉ NACIONAL DE PRODUCTORES DE AZÚCAR (CNPA):
Los productores de azúcar de la región han unificado un criterio para ingresar a la negociación del Cafta, de tal manera que se espera la aprobación de una cuota de 300 mil toneladas.
Según los productores, cada país tendría ese beneficio del 100 por ciento, repartido en dos cuotas. Un 50 por ciento equivalente a cuotas iguales para todos, y el otro 50 por ciento que sería conforme al porcentaje actual de exportación.
En el caso de Nicaragua, de la exportación total de la región hacia Estados Unidos corresponde a un 18 por ciento.
Sin embargo, explicó Mario Amador, durante la última mini-ronda efectuada en Washington , Estados Unidos planteó que a partir de la cuota actual de exportación que cada país tiene, se aumente en un 10 por ciento anual conforme el plazo de desgravación.
No obstante, no se definió el plazo de desgravación y para Nicaragua la intención de aumentar la cuota como se había previsto no sería tan halagadora, por lo cual en Houston se espera que se apruebe la propuesta regional.
Nicaragua exporta a Estados Unidos 22 mil toneladas de azúcar anualmente.
ALFREDO VÉLEZ, PRESIDENTE ASOCIACIÓN NACIONAL DE PRODUCTORES AVÍCOLAS Y ALIMENTOS (ANAPA):
Hay una posición favorable para Nicaragua, porque desde hace mucho tiempo se ha establecido un arancel para muslos y piernas de parte de Estados Unidos equivalente a 170 por ciento.
“Éste es un producto que tiene muchas distorsiones de precios porque es protegido en Estados Unidos, y si se reduce, sería de poco beneficio para el país”, mientras para el resto de los otros productos agrícolas hay un 30 por ciento de arancel aplicado a las importaciones”, detalló Vélez.
En estos días lo que está pendiente es negociar la cuota de intercambio comercial a partir de lo que ya existe, porque Estados Unidos no deja entrar el producto de la región, por lo cual están presionando para que se permita el ingreso de productos americanos hasta que el país del norte también permita el acceso centroamericano a su mercado.
Nicaragua, realiza ventas a Estados Unidos por 170 toneladas al año, lo cual es considerado como una cantidad pequeña.
Por lo que se trata de balancear tanto las exportaciones como las importaciones dado que hay países de la región que tienen fuertes ingresos del producto estadounidense.
LAS “PAPAS CALIENTES”
En materia medio ambiental y laboral, se espera el cumplimiento de las leyes nacionales, así como la capacitación para la aplicación de esos marcos.
Aunque en medio ambiente, mediante el plan de cooperación, que aún no se ha definido, se pueden concebir proyectos de inversión para el aprovechamiento adecuado de los recursos, pero esto sería parte de una segunda etapa.
En la parte laboral, se busca la garantía sobre las normas laborales, la prohibición del trabajo infantil y otros que están establecidos.
“El trabajador debe sentirse beneficiado porque se mantendrán la libertad sindical, la libertad de asociación y otros”, señaló el negociador nicaragüense, Dean García.