- El bravo leonés ha reaccionado
Edgard Tijerino M. [email protected]
LA HABANA.- Saliendo del túnel, Henry Roa se detiene, se frota los ojos, sacude la cabeza y piensa: ¡Estoy viendo nuevamente!
Esto es, reconocer los contornos de la zona de strike y descifrar el enigmático giro que le aplica la mano del lanzador a la pelota y que es necesario detectar en su vuelo hacia el plato.
Y luego, inmediatamente, ejecutar los movimientos correctos para garantizar el choque de madera y cuero. Eso finalmente depende de tu cintura, de tu anticipo, de tu flexibilidad, y por supuesto, de tu vista.
¡QUÉ DIFÍCIL ES BATEAR!
Después de fallar en sus primeros 7 turnos con un batazo para doble play y tres ponches consecutivos, Henry conectó un hit impulsador quebrando su bate contra el relevista de Taipei Wei Tu Chung, impulsando a Edgard López.
“Fue como si escuchara sonar el despertador”, me dice el hasta hoy mejor bateador pinolero en la historia de los Mundiales.
Ahora, con 4 hits en 13 turnos, es decir, 4 en los últimos 6 intentos, y máximo empujador con 3, Roa dice: “Ese soy yo. O me estoy aproximando”.
Nuestro equipo necesita lo mejor de Henry Roa en este cierre de la fase clasificatoria, cuando después de Rusia, tengamos que enfrentarnos a Corea y Cuba.
“Voy a lucir bien. Ayudaré. Me siento readaptado”, explica, quien estuvo fuera de entrenamiento por un buen tiempo mientras emigraba a Estados Unidos, perdiéndose los Panamericanos de Dominicana.
Con suficiente experiencia acumulada, Roa supo manejar la preocupación mientras entregaba un out tras otro.
“La inutilidad te preocupa, pero no llegué a desesperarme. Necesitaba si, hacer algo antes de terminar el segundo juego, y lo logré, pese al bate quebrado. Ese hit me reanimó”.
—¿Ya estabas ensayando algunos cambios?
—No, porque aprendí algo muy importante leyendo a Tony Gwynn, y es que no debes modificar tu forma de batear si no hay desajustes. Tienes que continuar con tu mecánica, porque sólo así volverás a producir batazos.
—¿Qué mal te estábamos viendo con las curvas?
—No las estaba siguiendo bien consecuencia de la falta de adiestramiento continuado. Para conectar las curvas, tenés que tener el movimiento requerido. No se trata de reflejos y velocidad de swing como la recta, sino de destreza para golpear con solidez. Me siento mejor ahora.