Angélica Martínez [email protected]
Reportaje
Los líderes ¿nacen o se hacen?
Eres el líder en tu colegio, tienes un carisma nato para
influenciar a los demás. ¿Cuál es el secreto, hay que reunir ciertas cualidades?
Hay quienes responden esta interrogante afirmando que el liderazgo es una
cuestión de aptitud y para obtenerlo se necesita hábito de trabajo y disciplina personal… Aquí algunas historias
Carlos Quiroz es el presidente de su sección en el Instituto Loyola.
Angélica Martínez R.
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Dicen que “donde va Vicente va la gente”… este refrán popular sirve para indicar a quién seguir cuando no sabés qué hacer. Vicente debe haber sido un gran líder, porque de lo contrario nadie lo seguiría. Agárrenlo a broma, pero es cierto.
Algunos se pasan la vida imaginando si ellos podrían ser capaces de asumir, por una vez, la dirección de algo, porque creen que no todos fueron hechos para ser líderes. ¡Eso es una soberana mentira!, ser líder es una cuestión de actitud, no crean que un cromosoma determina si podés serlo o no.
Por eso, no es raro encontrarse a personas de naturaleza tímida que, producto de las circunstancias, asumen la postura de directrices. Sólo así se dan cuenta, casi por casualidad, que siempre habían tenido esta característica escondida esperando una oportunidad para salir.
Otro mito que se genera alrededor de los líderes es que tienen que tener un coeficiente intelectual superior al promedio. ¡Ja! ¿Quién dijo eso? Los mejores líderes si bien cuentan con un nivel de organización más alto que el de los demás, una reputación intachable para poder dirigir con autoridad moral y toneladas de carisma, no siempre van unidos a un cerebro privilegiado. Estas personas encantadoras son, en la mayoría de los casos, más bien alumnos promedio.
Es más, sólo echa una mirada a las otras aulas de tu colegio y vas a encontrar presidentes de sección cuyas calificaciones no sobrepasan el cien únicamente porque a los profesores no les es permitido calificar más allá de esa cifra. Sin embargo, no se logran hacer escuchar por sus compañeros. En cambio, vemos a estudiantes “comunes” que con sólo abrir la boca captan la atención de todos.
Sabiendo todo esto, visitamos cuatro colegios donde encontramos verdaderos líderes estudiantiles. Aquí sus historias.
ORGANIZANDO A TODOS
Desde el tercer año de secundaria, Verónica Pérez, ahora estudiante de quinto, ha disfrutado organizando los eventos de su colegio. El más reciente fue la elección de Mister Calasanz. Verónica planeó cada detalle para que todo saliera perfecto y ella misma dice que si algo no sale como ella lo había previsto siempre tiene un plan contingente para que no se note el error.
“Lo peor que me ha pasado durante un acto es que no llegan a tiempo los ramos de flores que se les van a dar al final a los actores o a los que están recibiendo algún reconocimiento, entonces corro y agarro las flores que adornan las oficinas. Con eso logro que no se note mucho”.
Ella es de esas personas que cuidan hasta el último detalle para que todo salga perfecto. Si alguien del equipo queda mal con algo que se había comprometido, ella hace dos cosas: primero le llama la atención a esa persona haciéndole ver su irresponsabilidad y después ella misma asume la tarea.
“Creo que hago todas estas cosas porque me gusta sentirme ocupada y que soy útil a los demás. Mis compañeros confían en mí y eso también me gusta”, afirmó Verónica. Cuando estamos por irnos, su mamá que escuchaba sin decir nada interrumpe nuestra charla diciendo: “Siempre ha sido mandona, pero no lo quiere reconocer”.
PRESIDENTE POR CASUALIDAD
El caso de Carlos Quiroz es para ser contado en un episodio de “Misterios sin resolver”. Según él mismo dice no sabe cómo llegó a ser presidente de su sección en el Instituto Loyola pues “nunca me había gustado asumir grandes responsabilidades, pero sí reconozco que cuando hablo me hago escuchar por los demás”.
Su nombramiento fue producto de una de esas grandes casualidades de la vida. Cosas del destino. Resulta que la directiva anterior, elegida por mayoría, llevaba un promedio de notas muy bajo y según las reglas del colegio debe ser lo contrario para poder optar a esos cargos. La presidenta anterior es la novia actual de Carlos desde hace tres años y además de ella, en la sección él es quien mejor habla por el grupo.
“Lo que no me gusta de este cargo es que siempre piensen que las cosas son culpa de uno y que es fácil convencer a los profesores. A mí me gusta discutir las ideas y siento que en eso mi sección es bien dinámica, porque todos aportamos y discutimos las decisiones”.
Para los compañeros de Carlos, él es un líder, porque no impone sus criterios sino que sabe lograr que todos queden conformes, incluyendo a los profesores.
EJEMPLO DEPORTIVO
A sus 16 años, Amed Mainard ya se perfila como todo un deportista profesional. Ha participado en varios torneos centroamericanos donde no ha dejado mal representado a su país y hoy en día forma parte de la preselección juvenil de voleibol.
Su horario de entrenamiento no es fácil. Él sigue una rutina que comienza en el Instituto Miguel de Cervantes, donde estudia el último año de bachillerato. Juega todos los días de doce a dos de la tarde con sus compañeros del equipo escolar. Después de almorzar entrena con la preselección los días martes y jueves, de tres y media a seis de la tarde en el Polideportivo España.
Lunes, miércoles y viernes va al gimnasio del INJD (Instituto de Juventud y Deportes). Ahí entrena por espacio de hora y media y luego corre en la cancha unas dos horas más. “Creo que a veces le caigo mal a mis compañeros de colegio, porque creen que me las doy por saber un poco más que ellos sobre este deporte, pero al final reconocen que cuando les digo algo es porque quiero que ganemos. Además, gracias al voleibol y a mi papá, que es mi entrenador en el colegio, voy a poder entrar a la universidad con una beca”.
Amed juega en la posición de centro en el equipo escolar y es auxiliar de ataque en la preselección. Él es un líder porque disfruta lo que hace, sabe dirigir a sus compañeros, tiene disciplina y no deja que obstáculos como su estatura lo detengan para alcanzar sus metas: estudiar Ingeniería Civil.
DIRIGIENDO UNA CAUSA
Operación Sonrisa es una organización sin fines de lucro que ayuda a niños de escasos recursos en países de América Latina que presentan labio leporino. En nuestro país, colegios como el Lincoln cuentan con clubes que se dedican a recaudar fondos para poder ayudar a esos niños.
La presidenta del club en este colegio es Marcela Hernández, ella posee la principal característica de un líder: espíritu de servicio. Su misión en este club es organizar actividades para recaudar la mayor cantidad de fondos y así patrocinar las operaciones que cuestan alrededor de 750 dólares.
“El año pasado la otra directiva logró patrocinar a diez niños, la cifra más alta en los cuatro años que tiene el club de haberse formado. Este año queremos superar o al menos igualar esa meta”, dijo Marcela.
Pero ella no sólo está al frente de este club. Ella además forma parte de Ángeles de María, que es algo así como un voluntariado social. Los alumnos van a las escuelitas públicas de primaria y dan clases de inglés, español e historia, también visitan asilos y hospitales para orar junto con ellos.
Según Diego Lacayo, uno de sus compañeros, “Marcela es como una mamá para nosotros. Siempre sabe qué decir y cómo hacer para que nosotros hagamos lo que debemos hacer”.
DIFERENCIAS ENTRE SER UN JEFE Y UN LÍDER
– Para el jefe, la autoridad es un privilegio de mando y para el líder un privilegio de servicio.
– El jefe empuja al grupo y el líder va al frente comprometiéndose con sus acciones.
– El jefe necesita imponerse con argumentos extensos; el líder con ejemplos positivos.
– El jefe inspira miedo, se le teme, se le sonríe de frente y se le critica por la espalda. El líder inspira confianza, da poder a su gente, los entusiasma y cuando está presente, fortalece al grupo.
– El jefe busca al culpable cuando hay un error. El líder jamás apaga una llama encendida, corrige pero comprende, no busca las fallas por placer, sino para rehabilitar al caído.
– El jefe asigna los deberes, ordena a cada quien lo que tiene que hacer, mientras contempla desde su lugar cómo se le obedece. El líder da el ejemplo, trabaja con y como los demás, es congruente con su pensar, decir y actuar.
– El jefe dice “vayan”; el líder “vayamos”.
– El jefe llega a tiempo; el líder llega adelantado. El líder es un arquitecto humano.
LÍDER EN TU RAMO ¿CUÁL ES LA CLAVE?
Carmen Hilleprandt
Gerente de Asuntos Corporativos Brithish American Tobacco
Durante mis años de secundaria en el Colegio Americano participé en muchas actividades extra curriculares. En el 83 representé a Nicaragua y gané el tercer lugar en un festival centroamericano en la categoría de drama. El teatro me ayudó a darme seguridad.
Antes era muy tímida y ganar ese premio me volvió famosa. Vos sabés que todos buscan estar cerca de la gente que le va bien, eso me psaó a mí, hice muchos amigos después de eso. También jugué voleibol. Ese deporte me enseñó a trabajar en equipo, a no hacer las cosas sola.
Ahora como adulta y profesional creo que sigo teniendo liderazgo, pero unido al cargo de jefe y con cierto grado de popularidad entre mis compañeros. Creo que para ser un buen líder debés ser humilde, tener respeto por los demás, tener méritos, principios y estar abiertos a escuchar sugerencias. Yo nunca creí poder ser una líder, pero poco a poco descubrí que sí tenía la capacidad.
El año pasado, en la compañía, ganamos un concurso que se realiza todos los años entre las tabacaleras de Centroamérica. Se trata de elaborar un proyecto y desarrollarlo. Fue un trabajo de grupo excelente que disfruté mucho.
Juan Carlos Rivas
Gerente General de Sit Global
En la universidad es común que se formen grupos. Estaban los nerds, los bacanaleros y mi grupo era el de los intelectuales, no éramos nerds sino aficionados a todas las formas de expresión artística como el teatro, la música clásica y la danza. También teníamos un grupo de ajedrez.
Dentro de mi facultad me tocó organizar varias veces las veladas, los conciertos de chelo y piano y los torneos de ajedrez. Creo que más que un líder fui parte de un grupo que tenía intereses comunes, yo no les inducía a sentir gusto por la música o el ajedrez, era algo compartido. Existía empatía entre nosotros.
Ahora desde el punto de vista empresarial lo principal que tenés que tener en cuenta como líder es conocer a fondo tu empresa o el área en la que te movés. No podés conducir una empresa si no sabés a lo que te vas a enfrentar. Soy una persona que no teme a las nuevas ideas por diferentes o imposibles que parezcan. Mis intereses han variado, pero la actitud es la misma.
Alfredo Cuadra
Presidente del Cosep
“Fui presidente del Colegio Centroamérica cuando cursaba quinto año de secundaria, eso fue en el 79. Entre mis responsabilidades estaban recaudar fondos para la promoción a través de cine foro, promover el colegio. Recuerdo que tuvimos que realizar varias actividades que sirvieron para reunir dinero y así poder comprar una placa que pusimos como recuerdo de nuestra promoción en la entrada del colegio.
Después entré a estudiar en la UCA, pero me tuve que ir de Nicaragua por causa de la guerra hacia Costa Rica, para continuar mis estudios. Allá me destaqué como profesor ayudante de los laboratorios de Informática.
Cuando regresé puse mi propia empresa, Sercomp (Servicios Computarizados). También ingresé en el 1993 al club Rotario Managua-Tiscapa del que fui dos veces presidente. Luego entré a la Cámara de Comercio y fui presidente en mi cuarto año de estar de director. Ahora, cuatro años después de pertenecer al Cosep, fui elegido presidente.
(Tomado del Manual del Líder) ![]()