Las láminas de aluminio sólido, que según la Policía Nacional tienen un valor millonario, fueron robadas de esta base de una antena propiedad de Entresa, sin que los vecinos hayan escuchado ruido alguno.LA PRENSA/F.LARIOS

Nadie vio a los que robaron antena

Otros vigilantes oyeron golpes pero, por si las dudas, no averiguaron más Elízabeth [email protected] La oscuridad del sitio y la falta de vigilancia, pudo haber facilitado el robo de una antena millonaria propiedad de la Empresa Nacional de Transmisión de Energía (Entresa), ubicada en la entrada de Ciudad Sandino, consideran vecinos de la comunidad Oro […]

  • Otros vigilantes oyeron golpes pero, por si las dudas, no averiguaron más

Elízabeth [email protected]

La oscuridad del sitio y la falta de vigilancia, pudo haber facilitado el robo de una antena millonaria propiedad de la Empresa Nacional de Transmisión de Energía (Entresa), ubicada en la entrada de Ciudad Sandino, consideran vecinos de la comunidad Oro Verde.

La antena medía cuatro metros de altura y pesaba dos toneladas y según los dueños estaba valorada en un millón de dólares. La denuncia fue interpuesta en el Distrito Uno de la Policía a la subcomisionada Cecilia López Taleno.

Una caseta de vigilancia que resguarda el tanque de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), está distante a unos cien metros del lugar donde está instalada la antena.

Uno de los vigilantes, que prefirió el anonimato, aseguró que fue hasta la semana pasada que observó que acudieron funcionarios de esa empresa al sitio y que eran los dueños de la antena.

Inicialmente los pobladores pensaban que ésta pertenecía al Ejército, porque nunca se presentó nadie a verificar si seguía en pie.

SE ESCUCHARON GOLPES

El hombre relató que entre la medianoche del jueves y el viernes de la semana pasada escucharon ruidos que provenían del sitio donde está colocada la antena, pero prefirió no salir como medida de seguridad.

Recordó que esa noche había llovido, por lo que los golpes se confundían con el ruido de la lluvia.

Según el vigilante, lo que los ladrones se llevaron son unas láminas, que según le dijeron son de aluminio, pero la base de la antena sigue ahí.

NADIE CUIDABA

El vigilante recordó que hace unos tres meses un compañero suyo fue asesinado cuando hacía labores de vigilancia en la caseta de Enacal.

“Nadie cuida allí, y en la madrugada qué vamos a ver aquí encerrados. Mi objetivo es aquí nada más”, refirió el vigilante.

Mientras Maritza Tomasa Silva, una de las vecinas cuya casa está ubicada a cierta distancia del terreno donde está colocada la antena, expresó que debido a la oscuridad reinante en el sector, por falta de energía eléctrica los pobladores se encierran en sus casas desde que son las 8:00 de la noche.

“Aquí a esa hora es pura tinieblas”, dijo la mujer quien añadió que ése es el momento que aprovechan los ladrones para robar.

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