Deseo que Dios esté con todos los soldados nicas que están en Irak a la hora de tomar decisiones o participar en acciones riesgosas en las que deban participar.
Deben recordar mantenerse unidos y solidarios, que según mi experiencia en la guerra, ayuda a conservar la paz y armonía en todos los momentos duros que nos toca afrontar.
Si les es posible contribuyan a mitigar las penas y el dolor de nuestros hermanos iraquíes que sufren la tragedia de posguera.
Mauricio Paredes