- Sugiere no firmar un acuerdo que limite la capacidad de crecimiento de la mayor economía latinoamericana. “Ningún programa es mejor que un mal programa’’, afirmó Joseph Stiglitz
Carlos A. De JuanaReuters
SAO PAULO.- El economista Joseph Stiglitz, ganador del Premio Nobel, dio su consejo el martes a Brasil, en momentos en que el país inicia conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para una posible renovación de un acuerdo crediticio por 30,000 millones de dólares.
Stiglitz, al decir que el organismo jugó un papel en el colapso de la economía Argentina, que cayó el año pasado en la peor depresión de su historia, advirtió al gobierno brasileño que no debería firmar un nuevo acuerdo que pudiera limitar la capacidad de crecimiento de la mayor economía latinoamericana.
“Lo que he dicho es que si Brasil pudiera obtener un buen programa con el FMI, eso sería muy bueno, pero si logra un programa malo, (entonces) ningún programa es mejor que un mal programa’’, dijo Stiglitz a Reuters por teléfono, desde su oficina de Nueva York.
El ex jefe de economistas del Banco Mundial se ha incorporado a un coro de expertos que han dicho que podría ser hora de que Brasil se ponga a trabajar por cuenta propia, después de haberse comprometido a una serie de programas con el FMI en los últimos años.
Estos planes estuvieron destinados a aumentar la confianza del mercado en el país, y a estabilizar la economía brasileña.
El gobierno anterior de Brasil había negociado un acuerdo crediticio por 30,000 millones de dólares el año pasado, en medio de una crisis de confianza de los inversionistas poco antes de las elecciones presidenciales que se realizaron en octubre.
Los mercados temían que triunfara Luiz Inácio Lula da Silva, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT).
Lula ganó los comicios, pero desde que asumió en enero, ha sorprendido a Wall Street con políticas a favor del mercado y proyectos de reformas estructurales que los inversionistas esperaban desde hace tiempo.
Ahora la confianza en el país es muy alta, y muchos piensan que Brasil está listo para avanzar sin la red de seguridad del FMI. El ex jefe del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, dijo este mes que si dependiera de él, no renovaría el acuerdo con el Fondo, que vence este año.
El martes, los diarios brasileños reportaron que el ministro de Hacienda, Antonio Palocci, mantuvo sus primeras conversaciones formales con el FMI en Dubai –donde se realiza el encuentro anual del organismo– en relación con la renovación del acuerdo. Pero el gobierno todavía no ha decidido si firmará un nuevo pacto.
Según el diario Folha de Sao Paulo, Palocci dijo que Brasil renovará el acuerdo “si podemos demostrar que efectivamente ayuda al país’’.
Stiglitz, que en la actualidad es profesor en la Universidad de Columbia, también advirtió al gobierno de Lula que no debería enfocar sus políticas económicas exclusivamente a la estabilización, un requisito que para algunos analistas es suficiente para impulsar el crecimiento.
“La estabilización no es suficiente. Ningún país ha logrado crecer sólo con la estabilización’’, dijo el economista. “Realmente hay que enfocarse en las estrategias de crecimiento’’, añadió.
DEPRESIÓN, CAMINO A NINGÚN LADO
“Ahora el mercado podría decir: ‘Oh, qué bien que están siguiendo los consejos del FMI’, pero una depresión, por más bien que se esté siguiendo el consejo del FMI, lleva a que los capitales quieran irse de un país, no a entrar al país’’, dijo el economista.
“Entonces la pregunta real es: ¿Serán las políticas del FMI tales que llevarán a la recesión o la depresión (…) o llevarán a una recuperación?’’, preguntó Stiglitz.