El camote es de Nicaragua

Noel [email protected] La costumbre de cultivar camote en Nicaragua se perdió por la nefanda culpa de la Conquista Española. Más de un millón de nativos organizados en tribus provenientes de diversas culturas nahuas de México y chibchas de Suramérica habitaban en Nicaragua cuando llegaron los españoles. Cincuenta años después habían sido dramáticamente reducidos a diez […]

Noel [email protected]

La costumbre de cultivar camote en Nicaragua se perdió por la nefanda culpa de la Conquista Española. Más de un millón de nativos organizados en tribus provenientes de diversas culturas nahuas de México y chibchas de Suramérica habitaban en Nicaragua cuando llegaron los españoles. Cincuenta años después habían sido dramáticamente reducidos a diez mil.

El diezmo de la población en Nicaragua fue cinco veces mayor que el promedio mesoamericano porque además de ser susceptibles a viruela, sarampión, y tifoidea, nuestros infames conquistadores exportaron al Perú cerca de 40 mil esclavos de Nicaragua. Francisco Pizarro necesitaba los más fuertes cargadores para conquistar Perú y pagaba con buen oro. Tan lucrativo era el negocio que a Francisco de Hernández Córdoba le cortaron la cabeza porque “le dio vuelta” a Pedrarias Dávila.

El origen náhuatl de las palabras camote (camotli) y “tamal” es evidente. Los nicaraos y chorotegas que ayudaron a conquistar Perú no abandonaron estas costumbres. En Perú se consume una sorprendente variedad de tamales y cultivan 300,000 manzanas de camote. La apropiación de estas culturas nicas por los peruanos se refleja en su errónea percepción que las palabras camote y tamal provienen del idioma quechua. Los chinos han sabido aprovechar nuestro camote pues producen 80 por ciento del camote mundial; cultivan más de 110 millones de toneladas en siete veces la superficie de Nicaragua. El 40 por ciento se usa para fabricar productos industriales (almidón, harina), 40 por ciento consumo animal (cerdos) y 20 por ciento consumo humano. Inclusive usan los brotes en ensaladas.

El camote es el quinto cultivo más importante del mundo, y es el que más produce comida por tiempo y por área; tiene pocas plagas y un amplio rango de suelos y climas. Con las variedades disponibles en Nicaragua basta una buena lluvia en apante para cosechar camote en verano. Además de aportar calorías, potasio, minerales esenciales y antioxidantes que atenúan el envejecimiento, contiene vitamina A que previene la ceguera en niños y es recomendable para mujeres gestantes.

En el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) queremos reintroducir el camote en Nicaragua para erradicar el hambre y porque el camote es nuestro.

La idea nació en 1990 cuando trabajaba como Investigador en el Centro Internacional de la Papa (CIP) en Lima, Perú. En una ponencia científica sobre el origen de la especie Ipomoea batatas (camote, batata o boniato) aprendí que existen dos principales centros de origen. En la parte chontaleña del Lago Cocibolca está el más importante porque hay tres veces más diversidad genética relacionada con Ipomoea batatas que en el norte de Colombia. Es más, la especie Ipomoea trífida, ancestro directo del camote que se distribuye en la naturaleza desde México a Colombia, sólo produce camote alrededor del Cocibolca. Este punto, más evidencia de cruzabilidad genética, permite afirmar el origen nica de la especie cultivada “camote”.

Inspirado en su potencial para la seguridad alimentaria de Nicaragua trabajé cinco años evaluando 856 variedades de camote bajo condiciones de sequía. En 1998, se envió al INTA semilla de seis superiores clones como colaboración del CIP ante el desastre ocasionado por el Mitch. Estos cultivares fueron validados en Nicaragua y este año se multiplicó semilla para que cien mil familias nicaragüenses puedan cultivar 25 metros cuadrados. Esta primera fase de la meta está 70 por ciento concluida gracias a la colaboración de muchas instituciones nicaragüenses. Durante esta Navidad el INTA pretende iniciar una campaña nacional para alentar el consumo de camote y crear un nuevo mercado rentable para pequeños y medianos agricultores de Nicaragua.

El autor es director ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA)

Economía

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