A la conquista de EE.UU.

Productos variados nicaragüenses están empezando a “viajar” rumbo a Estados Unidos, una buena noticia partiendo que será de sumo interés para el mercado de los hispanos y sobre todo nicas que viven allá, calculados en su totalidad por el orden de los 30 millones de consumidores Marleney Mejía LaraEspecial para LA [email protected] Roman, Times, serif»>Especial […]

  • Productos variados nicaragüenses están empezando a “viajar” rumbo a Estados Unidos, una buena noticia partiendo que será de sumo interés para el mercado de los hispanos y sobre todo nicas que viven allá, calculados en su totalidad por el orden de los 30 millones de consumidores

Marleney Mejía LaraEspecial para LA [email protected]

Roman, Times, serif»>Especial

A la conquista de EE.UU.



Productos variados nicaragüenses están empezando a “viajar” rumbo a Estados Unidos, una buena noticia partiendo que será de sumo interés para el mercado de los hispanos y sobre todo nicas que viven allá, calculados en su totalidad por el orden de los 30 millones de consumidores

Marleney Mejía Lara
Especial para LA PRENSA
[email protected]




El representante de la firma importadora Río Grande Food, que coloca productos alimenticios en el mercado étnico de los Estados Unidos, Raúl Amador, sostuvo reuniones de negocios y amarró contratos con gerentes y representantes de diez empresas nicaragüenses, para distribuir y vender sus productos en ese atractivo mercado de consumo.

Las reuniones de negocios se desarrollaron entre el 29 de agosto y el primero de septiembre, con los gerentes generales y de venta de Maní Brander, Agropecuaria Lafise, Jaleas Callejas, Productos Tropifruta, Naisa, Eskimo, Nica Delicias, Mangosa, Clusa y La Matagalpa.

James Johnson, director de Agronegocios del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), organismo que ha fungido como facilitador en estas negociaciones, considera que la clave del éxito ha sido poner en contacto directo al comprador de Estados Unidos y al empresario nicaragüense.

“Los trajimos al país (representantes de Río Grande Food), los pusimos en contacto con trece empresas alimenticias y ha resultado una atractiva agenda de negocios. Es algo sencillo, pero que no se había hecho antes”, comentó Johnson, funcionario del IICA.

Días atrás, el propio Presidente de Río Grande Food llegó al país, Josué Alvarado, junto con sus principales ejecutivos y asistió a un showroom (demostración), en el que participaron trece empresas del ramo industrial, agroindustrial y alimenticio. Con diez de éstas, se ha amarrado contratos ahora.

MERCADO POTENCIAL

Una de las empresas favorecidas es Eskimo, del ramo de helados y lácteos, fundada en 1942 por Mario Salvo Lazzari y su esposa Josefina Horvilleur. Ironías del mercado, a Río Grande Food le llamó la atención sus paletas de sabores naturales, para conquistar el mercado hispano estadounidense, sin embargo aquí no es la línea de mayor demanda, ya que la preferencia es por los helados a base de leche.

“Actualmente nosotros no estamos accediendo al mercado de Estados Unidos, estamos concentrados en cubrir adecuadamente el mercado centroamericano, sin embargo, dentro de nuestros programas de expansión siempre hemos visto a Estados Unidos como un mercado con potencial dentro de un segmento de mercado”, comentó Enrique Salvo, director ejecutivo de Eskimo.

Actualmente ofertan los sabores de coco, naranja, limón, pitahaya, nancite, guanábana y piña.

Río Grande Food, de origen salvadoreño, se ha especializado en importar, distribuir y colocar una amplia gama de productos en el mercado étnico de Estados Unidos, residente en 22 Estados de ese país.

Para Johnson, del IICA, es un mercado potencial de 30 millones de latinos, en el que se incluyen centroamericanos, mexicanos y sudamericanos. “Sólo California (como Estado) tiene una población estimada de 14 millones de latinos, con una capacidad adquisitiva mucho más alta que cuando vivían en sus países de origen”, apuntó.

MEJORES PRECIOS

Si alguien tiene una idea aproximada de la capacidad adquisitiva del mercado estadounidense, son los ejecutivos y propietarios de la empresa Mangosa, que exporta mangos a Estados Unidos desde su fundación, a finales de los años 70, aunque se produjo un impasse a mediados de los 80, tras el bloqueo comercial contra el gobierno sandinista.

Según su gerente de ventas, Jorge Vargas, ellos producen alrededor de 10 millones de mangos anualmente, de diversas variedades. El 80 por ciento va destinado a Estados Unidos, ya que es el mercado más cercano y el que paga mejor, comparado a Centroamérica (Guatemala y Costa Rica).

En efecto, según cifras oficiales de la Dirección General de Comercio Exterior del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), mientras el kilo de mangos de exportación desde Nicaragua, se paga a US$1.56 en Estados Unidos; en Costa Rica se cancela a US$0.30 y en Guatemala a casi US$0.50.

En los Países Bajos (Holanda), de acuerdo a las mismas cifras, se cancela muy bien también (US$1.15/kilos), pero es un mercado lejano, que implica riesgos de maduración o daños al producto durante la prolongada travesía en barcos.

En el caso de Mangosa, a los ejecutivos de Río Grande Food les interesó una nueva línea de productos, de mangos en trozos, empacados al vacío. Durante su permanencia en el showroom, en el IICA, el mismo Josué Alvarado, Presidente de esa firma importadora, degustó una bolsa y se mostró muy complacido con la calidad y el sabor de la fruta, originaria de la India.

NICARAGUA A LA ZAGA

En lo concerniente a frutas y verduras, aseguró Johnson, del IICA, Nicaragua tiene la lista más pequeña de productos admisibles en el mercado estadounidense, con respecto a sus vecinos centroamericanos.

“La lista de Nicaragua es la más pequeña de Centroamérica, porque a partir de los años 80, cuando hubo el embargo, las exportaciones permitidas a Estados Unidos fueron cero. Entonces, en 1990 tuvimos que iniciar de cero, cuando años atrás era la más extensa”, comentó Johnson.

Citó como ejemplo el caso de tomates, chile o chiltoma. Honduras está autorizado a exportarlos, Nicaragua no. Igual ocurre con los frijoles verdes, con respecto a Guatemala.

“Nosotros desgraciadamente quedamos en la cola, éste es un problema de interés gubernamental, porque las solicitudes de ingresos a estas listas se hacen de gobierno a gobierno, así que a Nicaragua le ha faltado un lobby más fuerte, más dinámico”, insistió el funcionario del IICA.

Sin embargo, Johnson se mostró optimista con estas negociaciones directas entre importadores estadounidenses y productores nacionales, ya que son un primer paso, previo al Cafta, para ir conquistando el mercado étnico en Estados Unidos. A su juicio, tendrá un impacto y saldrán beneficiados también un sinnúmero de pequeños agricultores, que son proveedores de esas agroindustrias.

“Lo importante en todo esto es el impacto positivo que tendrá en pequeños agricultores del país, que suplen por ejemplo de piña o guayaba a la industria de Jaleas Callejas. A medida que crezca la demanda de sus productos, también aumentará la de sus cultivos”, dijo Johnson.

Al respecto, cabe señalar que para producir sus paletas y nieves de nancite, Eskimo compra a pequeños productores alrededor de 60,000 libras de esa fruta.

“También compramos muchísima papaya, piña, naranjas, limones, para procesarlas, congelarlas y almacenarlas, para luego producir nuestra línea de paletas y nieves naturales. Se las compramos a pequeños productores agrícolas y si esto resulta positivo en Estados Unidos, definitivamente esa demanda va a subir, generándose así más empleo”, concluyó Enrique Salvo, del Eskimo.

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