José María Uriarte
En su declaración sobre el manual de educación sexual (LA PRENSA, jueves 7 de agosto), el Ministro de Educación se refirió al homosexualismo de la siguiente manera: “El Ministerio no promueve el homosexualismo, sin embargo tiene un enfoque caritativo hacia los homosexuales”. El doctor De Franco debería ser más claro en su planteamiento, pues no se sabe si utiliza el concepto de caridad como virtud teologal, la cual plantea que hay que amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo, o como actitud solidaria al sufrimiento ajeno.
Sería más acertado un enfoque de respeto y tolerancia hacia las preferencias sexuales de las personas.
También ayudaría mucho presentar evidencias de que un simple manual no promueve las tendencias sexuales de los individuos, y mucho menos puede cambiarlas. Si en otros países están ocurriendo cambios radicales, como el hecho de que un homosexual sea electo obispo, ¿por qué en Nicaragua no se cambia la cultura machista?