Arlen Xilonem Chavarría Benavides
Soy una joven de 18 años, estudiante de Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), con domicilio en la ciudad de Estelí, pero residiendo en Managua por mis estudios.
Mi madre interpuso demanda de alimentos en el Juzgado Civil de la ciudad de Estelí, porque mi padre desde hace tres años olvidó que tiene una responsabilidad conmigo. La juez ordenó una pensión provisional que ha sido imposible que mi padre cumpla, y más bien ha buscado todas las formas de evadir la responsabilidad sin importarle que mi carrera y futuro están en peligro de truncarse.
Mi padre presentó testigos a su favor el 25 de julio del corriente año, entre ellos la directora del Inprhu-Estelí, institución de prestigio y credibilidad dedicada a defender los derechos de las mujeres, niñez y adolescencia, y donde yo presté servicios voluntarios cuando fui estudiante de secundaria.
La actuación de esa señora pone en riesgo mis derechos y contradice los principios de esa institución. ¿Son estas personas las llamadas a contrarrestar la violación de los derechos de los jóvenes y las políticas machistas e irresponsables tan arraigadas en nuestra sociedad? ¿Son éstas las dirigentes en las que la juventud puede confiar?